Un día como hoy, pero hace 50 años atrás, llegaba a la industria musical “Let it be” el último disco de estudio que The Beatles publicó como una banda homogénea, no como una leyenda del rock.
Un mes antes del lanzamiento, la peor noticia había llegado para los fanáticos: la banda se había separado y parecía ser definitivo. Fue por este motivo que resultó tan extraño el lanzamiento del disco, porque ya no existían como grupo quienes lo habían creado.
Este álbum se grabó cuando la relación de los cuatro integrantes del grupo ya estaba muy tensa. Los últimos discos ya estaban siendo grabados por separado y después ensamblados por un profesional.
Las críticas que recibió este último trabajo fueron muy duras, y logró decepcionar a muchísimos fanáticos que esperaban con ansias la última huella que la exitosa banda había dejado en la historia musical.
La idea inicial del disco era llamarse “Get Back”, para poder, de alguna manera, dejar en claro que buscaban volver a sus raíces, a la música que hicieron en sus comienzos, pero mejorada, darle una vuelta de tuerca a ese estilo que tanto los caracterizó.
Lo que la banda de rock más famosa del mundo buscaba, era demostrar que no necesitaban de efectos ni nada por el estilo, para brillar como músicos. A pesar de sus diferencias, el talento les sobraba y eso querían dejar en claro.
Aunque en el momento, el disco de The Beatles no fue recibido con mucho positivismo, hoy en día es el que inmortalizó a la banda para siempre.