Pobre Kylie Jenner que siempre está en boca de todos por lo que haga, diga o parezca. Quizás no sería así de no haber crecido siendo integrante de un reality show familiar. ¿Qué se puede hacer?
La menor del clan, esta semana, volvió a ser motivo de gracia ya que los usuarios de Twitter recordaron que en febrero de 2018 cuando nació su hija Stormi Webster... no era parecida a su padre biológico.

Lejos de eso, la niña guardaba un especial parecido a Tim Chung, el guapo guardaespaldas de la empresaria. En ese momento, los rumores eran tantos y tan fuertes que él tuvo que aclarar.
“Soy una persona muy privada y normalmente nunca respondería a los chismes y las historias ridículas e insignificantes. Por profundo respeto hacia Kylie, Travis, su hija y sus familias, me gustaría dejar en claro que mis interacciones con ella y su familia se limitaron a una capacidad estrictamente profesional", dijo el defensor de la celeb.

Al respecto no se había pronunciado la fundadora de Kylie Cosmetics pero muchos ya le sugerían a Travis Scott que pidiera un análisis de ADN. De todas formas, el paso del tiempo le dio la razón a Chung.
El mismo que había manifestado que no había historia con la modelo y que le había pedido a los medios que dejaran de faltar el respeto, quedó en otro plano porque el parecido de Travis y su hija es cada vez mayor.

Cambiando de tema, hace poco y reavivado todo el tema de la lucha contra la discriminación, la multimillonaria más joven del mundo, fue señalada por jactarse de estar preocupada por el futuro de su hija pero a la vez se comporta hipócritamente.
Ya que se supo gracias a su participación en el reto Pull Up For Change que pide a las empresas que muestren los números de personas afroamericanas que trabajan para ellas, que en su exitoso negocio. La famosa no es justa e incluyente, ya que solo un 13% de sus empleados son afro.