El cocinero Darren McGrady trabajó durante 15 años para la familia real británica: primero sirvió a la reina Isabel II y luego, a Diana de Gales. En el último tiempo, el cocinero decidió revelar algunos de los secretos de la cocina real británica. Y especialmente de la reina.
Según relata, mientras trabajó para la Corona británica, podía tener cualquier ingrediente que quisiera y siempre trabajó con productos de excelente calidad.
Para McGrady, una de las exquisiteces preferidas por la Reina Isabel era el chocolate y el pastel de chocolate, del que comía de a porciones pequeñas.

A la reina, cuenta McGrady, le gusta desayunar cereales y un almuerzo magro, basado en pescado con verduras o algo de pollo a la parrilla con ensalada. Todos los días toma el té con sándwiches de pepino, salmón ahumado, huevo y mayonesa.
Según el cocinero, a la reina Isabel no le gustan los alimentos con muchos carbohidratos o con almidón. Y sobre todo, debían ser muy cautos con ingredientes como el ajo.

Por su parte, cuenta el cocinero de la reina Isabel que, a Felipe de Edimburgo le gustaba innovar: probar platos nuevos y comida francesa.

Los hijos de Lady Di también degustaron los platos de este chef. Recuerda que los pequeños solían decir que querían hamburguesas, "quiero pollo frito, quiero pizza”, pedían. Los dos hermanos comían habitualmente en establecimientos de comida rápida.