En la mayoría de los países, se han prohibido los espectáculos públicos y la proyección de películas en salas de cine. Sin embargo se ha dado un curioso fenómeno en estos días y es que, en Alemania, por ejemplo se otorgaron permiso en autocines para emitir la pista de audio en las radios de los autos y asegurarse de que no cause interferencias con otras señales.
Además de proyectar películas, en este nuevo escenario de pandemia se oficiaron con este formato servicios religiosos y conciertos en diversos autocines de Alemania.
El Autokino Essen es uno de los dos autocines que se mantienen abiertos durante todo el año en Alemania. Ya informaron que a partir del momento que se instaló la cuarentena que obliga al distanciamiento social vendieron entradas todas la noches.

“No importa la película que mostremos, la gente sólo quiere salir “, informó el gerente de Autokino Essen. “Tenemos los tickets agotados con semanas de anticipación“.
Algo similar ocurre en Estados Unidos. Porque muchos de los autocines que estaban al filo de la quiebra o el cierre definitivo, han visto resurgir desde las cenizas y tienen cerca del triple de demanda.

De hecho un empresario de Florida se propone construir un cine para 500 automóviles y con cinco pantallas en Eustis, donde viven unos 20,000 habitantes.

En Argentina, sobre todo en Buenos Aires, los autocines fueron un auge hace ya varios años. Y en la ciudad cada verano se realiza el evento "Autocine en el Rosedal", que se organiza en la zona del Planetario.