Así como en Tailandia utilizaron el recurso de los ositos de peluche para ocupar las sillas vacías o en un restaurante de Estados Unidos pusieron maniquíes, el ingenio popular está haciendo gala de su arte para acatar las normas de distanciamiento social.
Tal es así que ante el desafío que imponen las nuevas reglas, el restaurant Fish Tales, de Ocean City, en la región estadounidense de Maryland, lanzó una original propuesta, según han dado a conocer en sus redes sociales.
Se trata de una adaptación del concepto de autitos chocadores para armar mesas individuales.

En cada mesa rodante, se colocaron cámaras infladas de tractor, que suelen usarse para nadar en los lagos o ríos.
El cliente se coloca en el centro y así podrá comer respetando el distanciamiento y sin necesidad de usar barbijo, porque el distanciamiento mínimo está garantizado.

La mesa se traslada gracias a un sistema de rueditas que permite llevarla como un andador de bebé.

Los inventores de semejante propuesta están haciendo los ensayos con algunos clientes hasta que se autorice la apertura de los locales, ya que por ahora, sólo pueden hacer delivery ó take away.