Las cervecerías artesanales en Argentina están atravesando graves problemas a raíz del cierre de los bares y locales gastronómicos impuesto por la cuarentena, algo que ha obligado a reconvertirse.
Muchos de los emprendimientos buscan darle una vuelta de tuerca para amortiguar de algún modo un desenlace trágico. Según una nota publicada por el diario Bae Negocios ya cerraron 450 cervecerías artesanales y se han perdido 500 puestos de trabajo directos.

Al respecto el Juan Manuel González Insfrán, presidente de la Cámara que los nuclea, mostró su incertidumbre en esta situación al asegurar: “No puedo imaginarme hoy un panorama cervecero”, según señaló en el podcat Lupulado y considerar cómo venía el sector.
“Estaba muy afectado el poder adquisitivo de la gente, muy caído el consumo, pero pensábamos en que íbamos a expandir al exterior”.

Lo cierto es que llegó la pandemia y muchas cervecerías debieron bajar las persianas y dejar de producir. El panorama más complicado se da en los centros turísticos como Mar del Plata, Rosario, Bariloche, Córdoba, Chaco, Santa Fe y CABA.
Otro de los inconvenientes es que el producto ya no rota semanalmente y esto lleva a tener que tirar la producción. Para la reconversión del sector, fueron muchos los que optaron por enlatar o embotellar y así no perder lo producido. En lata o botella es más factible distribuir por delivery.

Mientras tanto algunos promueven la cerveza con creaciones originales. Tal es el caso de Matty Benedetto que en su cuenta de Instagram donde tiene 500 mil seguidores publicó un nuevo barbijo.
Se trata de un invento que sirve para tomar una cerveza con amigos ya que es un barbijo que cuenta con un dispenser para cargar el líquido y beber mientras se conversa y a la vez se está protegido.