No debe haber cocina de los hogares de clase media del mundo que no tenga o haya tenido alguno de los platos o tazas de esta marca o sus imitadoras.
Causó gran conmoción el anuncio de la quiebra de la empresa Duralex que tuvo su apogeo en los años 70 y 80 con sus piezas irrompibles.

De aquel éxito que se materializo y abundó en la casa de nuestras abuelas, pasó a ser moda en los últimos tiempos con la movida vintage pero no le alcanzó a Duralex y a sus piezas irrompibles para sobrevivir.
El pasado miércoles 23 fue confirmada la quiebra por el Tribunal de Comercio de Orleans.

Por otra parte, a través de una nota del diario francés Le Monde, se supo que la empresa de vajilla irrompible estableció seis meses de observación, tiempo durante el cual se congelarán las deudas y se plantea alguna recuperación.
La compañía está en La Chapelle-Saint-Mesmin y seguirá sin reducir el personal, por el momento.

Su vajilla abundó en las casas de las familias de clase media española y tuvo el cometido de hacer platos que sobrevivieran a caídas y golpes. Y lo logró.
Duralex se creó en 1930, cuando fueron perfeccionando la tecnología del vidrio templado, originalmente para lunetas de automóviles, para hacerlo resistente.