Durante la temporada de verano, tanto las pulgas como las garrapatas están más presentes que nunca. Sobre todo con la llegada de los días de calor, es importante proteger a las mascotas y los humanos de esta plaga que no solo puede convertirse en una verdadera molestia para los animales, sino que también pueden transmitirle distintas enfermedades a los seres humanos. En el mundo de la naturaleza existen algunas plantas que funcionan como pipetas antiparasitarias y reemplazan perfectamente a los productos químicos o medicamentos agresivos para el organismo.

Al igual que otras plagas que invaden el hogar, las pulgas y las garrapatas tienden a marcharse cuando en el ambiente hay plantas que emanan un olor en particular. Las hierbas aromáticas, como el romero, son perfectas para repeler de manera natural a estos parásitos que suelen aparecer en el jardín cuando el clima comienza a tornarse más cálido y la tierra aumenta su humedad. Esta especie culinaria también aleja a los pulgones, ácaros y moscas.
Por otro lado, la artemisia absinthium (popularmente conocida como ajenjo) también forma parte de la vegetación que tiene la capacidad de disuadir a estos parásitos externos. Gracias a su follaje voluminoso y aspecto plateado, se reconocen rápidamente en un ambiente al aire libre.

El ajo es un alimento que ocupa un lugar especial en las huertas orgánicas desde hace muchos años y que también se utiliza para combatir las pulgas y garrapatas. El sabor y el aroma que esparce por el aire es tan intenso que las plagas no pueden soportarlo.
Debido a que este aroma les resulta fuerte hasta a los humanos, existen otras plantas un poco más agradables para el olfato que son realmente eficientes. Entre ellas, se encuentran: la lavanda, el pasto de limón, la menta y la savia.
A la hora de elegir una planta que controle a las plagas del hogar, es importante recordar que muchas especies pueden llegar a ser tóxicas para los animales domésticos. En estos casos lo mejor es buscar una opciones más amigable con las mascotas o, dentro de lo posible, mantenerlas bastante alejadas de ellas.