Quique Setién fue una de las máximas expresiones de la época actual del Barcelona. Un club en crisis desde todos los puntos de vista, el cual tuvo el riesgo de perder a su mejor futbolista durante el último mercado de pases.
Setién fue una apuesta de Eric Abidal, quien fue despedido meses después por sus conflictos con los jugadores. El rendimiento del equipo bajo su gestión tuvo muy pocos puntos altos. Sufrió la histórica goleada ante el Bayern por 8 a 2.
Los directivos despidieron al ex Betis y contrataron en su lugar a Ronald Koeman. Tiempo después de su salida, rompió el silencio en una entrevista con "El País" y le apuntó a Lionel Messi:
Hay otra faceta que no es la de jugador y es más complicada de gestionar. Mucho más. Algo inherente a muchos deportistas como se ve en el documental de Michael Jordan. Ves cosas que no te esperas.
El nacido en Santader había comenzado con un halago, pero luego no tuvo piedad en indicar sus fallas. Con un tono medido, señaló cómo es Leo en el desarrollo de la vida diaria de la institución:
Es muy reservado, pero te hace ver las cosas que él quiere. No habla mucho. Sí, mirar, mira… Después de marcharme, lo que sí tengo claro es que en determinados momentos tendría que haber tomado otras decisiones.
El técnico español expresó que lo más importante es el club y que nada ni nadie está por encima de ello. En dicho marco, transmitió en un tono calmado que el delantero argentino no es fácil de dirigir.
El paso de Setién por el conjunto culé será rápidamente olvidado. Se trató de un año sin títulos, con eliminaciones en todos los frentes (este aspecto compartido también con Ernesto Valverde) y con un nivel desastroso.