Neymar tomó en 2017 una de las decisiones más polémicas en la historia del fútbol. Decidió abandonar el Barcelona, con quien había logrado el triplete (Liga, Copa y Champions League) para emigrar al París Saint Germain,
Ney tuvo su mejor rendimiento en España y desde que llegó a Francia no logró estar a la altura de las circunstancias. Si bien ganó títulos, marcó goles y completó grandes cotejos no alcanzó nunca su mejor nivel.
En 2019 el surgido en Santos intentó forzar su salida del club parisino para retornar nuevamente al conjunto culé. Sin embargo la dirigencia del barça no estaba dispuesta a desembolsar los 222 millones de euros pedidos.
El conflicto entre el PSG y el nacido San Pablo se mantiene latente y en las últimas horas se conoció un elemento que podría acercarlo cada vez más a su salida.
El delantero brasileño no renovó contrato desde su llegada y no cuenta con una clausula de rescisión. Al cumplir tres años con dichas condiciones en una determinada institución (los cumplirá en agosto de 2020) el reglamento lo avala a poder irse pagando una indemnización.
Esta ley se encuentra en el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA y podría ser la carta más importante de Neymar a la hora de arreglar su salida.
El pago de la indemnización de Ney lo tendría a cargo el Barcelona o cualquier otro club que lo pretenda. Según la formula matemática que calcula el valor, serían alrededor de 180 millones.