Ivan Rakitic ha comenzado una guerra con el Barcelona cuyo fin no parece mostrarse con felicidad. La relación está en un punto verdaderamente complejo y las opciones de su futuro se reducen.
Rakitic no ha tenido continuidad en el conjunto culé desde la llegada de Ernesto Valverde. Tras su salida y la contratación de Quique Setién la situación no se modificó en absoluto.
En varias oportunidades el ex Basel manifestó que no entendía por qué no era parte del once inicial ya que consideraba que su rendimiento era bueno mientras que el promedio general del equipo no estaba a la altura.
El Barça dejó de considerarlo un futbolista esencial y estuvo más que atento a diversas ofertas. A principios de 2019 el PSG lo vino a buscar y luego fue la Juventus aunque el ex Schalke las rechazó.
El deseo del volante croata fue el de seguir vinculado a la institución blaugrana y en su mente hay un solo destino posible por fuera de ello: el Sevilla, donde jugó entre 2010 y 2014.
La problemática es que el club de Andalucía no está dispuesto a desembolsar lo que piden los catalanes. De no resolverse el jugador de 32 años esperará hasta 2021, cuando su contrato finalice, para irse libre.
Dicha acción sería completamente en contra de la voluntad del Barcelona, dado que pretenden que Rakitic les deje al menos cierto dinero. Un verdadero punto de no retorno.