Novak Djokovic es uno de los máximos referentes del deporte a nivel mundial. Si bien en el tenis, y a pesar de haber dominado el circuito los últimos años, sigue por detrás de Roger Federer y Rafael Nadal, es un hombre cuya voz está más que autorizada.
Djokovic tuvo una faceta verdaderamente divertida en el pasado, con burlas a diferentes protagonistas incluidas, pero desde que comenzó a liderar el ranking su profesionalismo aumentó, al igual que su seriedad.
Es por ello que las palabras de Nole son escuchadas en todo el globo y sorprende cuando expresa un elemento por fuera de la normalidad. El último caso fue relacionado a la negativa de utilizar una posible vacuna contra el coronavirus de manera obligatoria.
En diálogo con un medio de su país The Djoker comentó sobre las posibilidades de disputar el US Open (en el calendario corriente el último Grand Slam del año) y se quejó ante las exigencias que se están preparando debido al COVID-19:
"No podría decir mucho. Digamos que no tendríamos acceso a Manhattan, tendríamos que dormir en hoteles en el aeropuerto, hacernos la prueba dos o tres veces por semana. Además, podríamos traer sólo a un hombre al complejo. Lo cual es realmente imposible".
El número uno del mundo señaló como "extremas" las reglas que deberían cumplirse para que se pueda desarrollar el Abierto de Estados Unidos. Sus palabras encendieron una vez más la polémica.
“Puedo entender la necesidad que, debido a razones financieras, debido a contratos ya existentes, los organizadores están tratando de celebrar este evento. Veremos qué sucede”.
El tenista serbio se mostró entrenando en Belgrado las últimas semanas de cara a una serie de partidos benéficos que llevará a cabo con figuras como Alexander Zverev y Grigor Dimitrov. Su último partido oficial fue el 29 de febrero en la victoria ante Stefanos Tsitsipas, correspondiente a la final del ATP 500 de Dubai.