El 18 de julio del 2015 en la Bombonera, Jonathan Calleri convirtió uno de sus goles más lindos y de los más recordados por el hincha de Boca. Fue de rabona, en la vuelta de Carlos Tévez al club y en la victoria por 2 a 1 ante Quilmes.
Sebastián Palacios había adelantado al equipo que dirigía Rodolfo Arruabarrena, que necesitaba ganar para coronarse campeón. En el complemento llegó la obra de Jony, que buscó asistir al Apache y como la pelota le rebotó a un rival y le volvió a él, improvisó una definición exquisita.
A cinco años del mejor grito del goleador con la azul y oro, las redes sociales se llenaron de elogios hacia el punta y se inició el debate sobre su futuro: ¿qué posibilidades hay de que vuelva al Xeneize?
Deportivamente muchas, ya que el futbolista de 26 años acaba de descender con el Espanyol (su entorno piensa que difícilmente se quede a disputar la Segunda División) y siempre se mostró muy cercano al conjunto de La Ribera, por lo que ganas no le faltan.

Si bien el equipo de Miguel Russo buscará un delantero en caso de que no se pueda destrabar la continuidad de Franco Soldano (Olympiacos pide mucho dinero por el préstamo), la renovación de Mauro Zárate podría cerrarle la puerta a Calleri.
Claro, el surgido en All Boys tendrá varias ofertas sobre la mesa y seguramente sean del exterior. Por ende, clubes con mayor soltura económica que también podrían prometerle un rol mucho más importante que en el Xeneize.

En caso de existir un ofrecimiento formal (aún no hubo nada de eso) y que el ex Deportivo Alavés aceptara volver al fútbol argentino, debería resignar mucho dinero y el grupo empresario que lo representa no está muy convencido al respecto.
Lo cierto es que Calleri dejó una buena imagen con la azul y oro. Marcó 23 goles y obtuvo dos títulos (el torneo local y la Copa Argentina de 2015), y sus rendimientos lo catapultaron a la Selección, con la que disputó los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.