Como sucede cada temporada, en el Gran Premio de Brasil la lluvia tuvo un protagonismo esencial. Con una clasificación postergada, una carrera pasada con agua y cinco retiros, Fernando Alonso logró finalizarla, pero con varios problemas tanto físicos como técnicos. En más de una ocasión, se pudo observar cómo al AMR-24 le costaba girar a baja velocidad, a tal punto que el español terminó en el pasto, aunque logró salvarse de la colisión.
Es más, a principio de semana, Nano tuvo que volver a Europa de urgencia para solucionar un inconveniente intestinal; en su regreso, se subió al monoplaza para competir en Interlagos, donde no tuvo el mejor de los resultados. Si bien terminó P14, por delante de Zhou –último-, el resultado pasó a un segundo plano, ya que Fernando Alonso aquejó serios dolores físicos, al punto que solicitó a través de la radio la asistencia médica.
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A falta de tres vueltas para la finalización del GP de Brasil, el piloto asturiano habló con su equipo sobre los problemas físicos que estaba teniendo, especialmente, en la zona de la espalda, por lo que pidió ser revisado. Incluso, al momento de llegar hasta la calle de boxes, cuando se bajó del monoplaza, detectó que no se movía con normalidad y estuvo unos segundos parado sobre el asiento del coche antes de descender completamente.
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Una vez abajo, acompañado de algunos integrantes del equipo que lo ayudaron a descender, se dirigió rumbo al sector médico, donde lo esperaron para realizarle los chequeos correspondientes debido a los fuertes dolores que sufrió en la zona de la espalda. Por lo tanto, se espera que, en los próximos minutos, desde Aston Martin emitan un comunicado oficial anunciando la situación actual de Fernando Alonso para llevarle tranquilidad a los fanáticos.
Corrió con el corazón
Como si ello fuera poco, Fernando Alonso, mientras pedía por la asistencia para que lo revisen al término de las 69 vueltas en Interlagos, tuvo un gesto emocionante hacia cada uno de los ingenieros de Aston Martin que tuvieron que trabajar a contrarreloj para arreglar los destrozos que sufrió el coche durante la Q3.
“Voy a terminar la carrera por los mecánicos, porque han hecho un gran trabajo, pero la espalda me duele porque el rebote no es normal”, señaló el bicampeón del mundo a través de la radio, en honor a todos los ingenieros que lograron poner el coche en pista. Es más, los dos coches en pista, porque Lance Stroll también tuvo un incidente en la Q2 y en la vuelta de formación, antes de la largada, que lo obligaron a retirarse.