River volvió a decepcionar a sus hinchas. Ayer debió medirse en condición de local con un San Lorenzo convulsionado por los problemas económicos que atraviesa y, aún así, no le pudo ganar y hasta dio la sensación de que el empate final 1 a 1 podría haberse transformado en derrota en algún momento. Fue un paso en falso más dentro de una temporada para el olvido.
Ya que el Millonario juegue un partido para, simplemente, garantizar el lugar en la Copa Libertadores del año que viene habla de que el balance de este campeonato es muy malo. Quedó al margen de la lucha por el título muy pronto y ni siquiera en esa situación el juego fluye. En dicho contexto, resulta razonable encontrar una reacción como la que se vio en la cancha de River: el equipo fue silbado.
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Apenas finalizó el encuentro, desde las cuatro tribunas del Monumental cayeron las reprobaciones típicas que se escuchan cuando la gente no siente que el plantel lo represente. La Banda expone todo el tiempo su incapacidad para ser dinámica y no le puede huir a la previsibilidad. Para colmo, también perdió la firmeza defensiva que mostró en el inicio de la era Marcelo Gallardo.
Ahí es donde radica parte del problema ya que la opinión generalizada del mundo River era que con el arribo del mejor técnico de la historia -en reemplazo de Martín Demichelis- todos los problemas iban a desaparecer. Con el diario del lunes nadie ve diferencias demasiado marcadas entre el funcionamiento de un equipo comparado con el otro y eso es alarmante. Los hinchas esperan con ansias que culmine este pésimo 2024.
Fuente: (Liga Profesional de Fútbol de la AFA).
Todavía no
River salió a la cancha a medirse con San Lorenzo sabiendo que si lograba sumar de a tres la clasificación a la próxima Copa Libertadores sería casi un hecho. Le hubiese sacado seis puntos de ventaja a Boca (último que está entrando) con dos partidos por jugar. Sin embargo, la igualdad solo le permitió estirar a cuatro la distancia dejando todavía suspenso.
La realidad es que si el Millonario suma un éxito más (contra Rosario Central el domingo o frente a Racing la última fecha) se volverá inalcanzable para el Xeneize que deberá luchar por el repechaje. Sin dudas, hablaríamos de un meta muy menor que no alcanzaría para transformar este año en uno bueno.