El cuerpo técnico de Boca tiene contrato hasta junio de 2026. Sin embargo, más allá que tiene el vínculo vigente, resta una reunión con el presidente Juan Román Riquelme para confirmar la estadía de Claudio Úbeda y compañía por toda la temporada. Hasta el momento, de no mediar ningún inconveniente, junto con Juvenal Rodríguez estarán al mando de la pretemporada que iniciará el 2 de enero en el Predio de Ezeiza.
Durante las últimas semanas, luego de la eliminación del Xeneize contra Racing en La Bombonera, no solo se puso en duda la continuidad del Sifón al mando del equipo, sino que se barajó la posibilidad de que sume a un nuevo integrante al cuerpo técnico. Se habló sobre la chance de que Pablo Ledesma –trabaja en las Inferiores- o Leandro Gracián –ex DT de Deportivo Madryn- se podrían sumar al equipo de Úbeda, pero en Boca no quieren desarman la estructura del club.

Úbeda debe definir si se mantiene con Juvenal Rodríguez o si suma a alguien más
Con el correr de los días y de las semanas, la posibilidad de sumar a un nuevo integrante al cuerpo técnico que sea perteneciente a la institución azul y oro, se empezó a diluir. Por lo tanto, se espera que si Úbeda decide incorporar a alguien más a su equipo de trabajo tendrá que ser una persona de afuera, es decir, que no sea parte de la estructura de las Inferiores. La idea de la dirigencia es mantener la misma estructura que viene trabajando durante toda la gestión.

Tiene contrato en Boca hasta junio de 2026
Hasta el momento, no se sabe cuál es la idea de Claudio Úbeda con respecto a su cuerpo técnico. No está claro si sumará a un nuevo integrante o se mantendrá únicamente con Juvenal Rodríguez, que sería algo extraño en el fútbol argentino ya que –habitualmente-, los clubes de Primera División tienen a un entrenador con dos colaboradores.
¿Ascacibar se acerca a Boca?
El nombre de Santiago Ascacibar vuelve a estar en el centro de atención del mercado de pases. Antes de la finalización de la temporada, con los dos títulos con Estudiantes de La Plata, se rumoreó la posibilidad de que se transformara en el nuevo refuerzo de River para el año 2026 donde competiría en la Copa Sudamericana, pero de a poco dicha opción se empezó a esfumar.
Esto se debe porque Boca se habría metido en la pelea y según “Bolavip”, desde el entorno del Ruso insisten en que vista los colores azul y oro. Principalmente, su hermano que –en más de una ocasión- se confesó como fanático del Xeneize. Por lo tanto, en los próximos días, se espera que haya una primera comunicación entre ambas partes para conocer cuáles son las pretensiones y el deseo del volante de 28 años.