Boca sabe que para dejar atrás el golpe sufrido por Copa Libertadores necesita seguir acumulando éxitos en el certamen local. Ya son cuatro las victorias consecutivas y va por la quinta mañana cuando reciba a Defensa y Justicia en La Bombonera en un partido que puede catalogarlo como único líder de su zona y entre los primeros de la tabla general.
El 3 a 0 que el Xeneize obtuvo ante Central Córdoba en Santiago del Estero fue una de las mejores actuaciones que registró el ciclo de Fernando Gago, por lo que se espera que la base del equipo titular siga siendo la misma. La enfermería sigue activa, pero sin registrar lesiones nuevas, dándole la chance de repetir buena parte del 11. Justamente en el aspecto de las recuperaciones es que hubo una extrañeza en el último parte general. Allí el caso de Camilo Rey Domenech es el que alertó a los hinchas de Boca por el cuadro poco común.

Rey Domenech debutó de la mano de Gago.
“Era más que nada un dolor raro a la altura de la garganta y llegaba al pecho. Primero parecía que era líquido en la zona entre el pulmón y el corazón y finalmente se confirmó que fue aire”, comentó el padre del juvenil del equipo de La Ribera. Vale recordar que el comunicado oficial hablaba de un "Neumomediastino en tratamiento desde el 7 de marzo, en buena evolución, con reposo deportivo”, justo después del partido de ida contra Alianza Lima en Perú.
Más allá de que esas palabras pueden haber alertado hacia una situación más grave, el propio progenitor, hablando con Mariano Closs en Radio Splendid llevó tranquilidad a la gente de Boca. “Ayer le hicieron una tomografía y ya está bien. Hoy viernes se cumple una semana que es el tiempo estimado de recuperación. Yo creo que el lunes ya sale al campo”, auguró.

El parte médico generó mucho revuelo en redes.
Mucha presión
A la hora de pensar en el momento de mayor vuelo futbolístico de Boca en el último tiempo, posiblemente el recuerdo más fresco sea un lapso bajo la conducción de Diego Martínez. Sin embargo, el mismo duró tan poco que rápidamente terminó cayéndose hasta forzar la salida del técnico que hoy está al mando de Cerro Porteño.
“Después de que Boca quería salir del país, tenía que salir del país. Para mí, fue lo máximo que me tocó vivir como entrenador, pero necesitaba irme”, aseguró en una charla con TyC Sports. La propuesta de tomar trabajo en Paraguay le vino bien para esa distancia de la presión. “Recibí el llamado de clubes muy grandes en los que, sin duda, me gustaría trabajar, pero entendí que no era el momento.