Una de las grandes virtudes que tuvo Lionel Scaloni como entrenador de la Selección Argentina fue crear un grupo humano de buenos futbolistas que trasladen esa relación al terreno de juego. Como capitán el que también aportó para eso es Lionel Messi quien asumió la renovación que debía hacer el plantel de la mejor manera posible.
Los que se consolidaron después del descalabro de Rusia 2018 entendieron que, más allá de ser el líder, a la Pulga había que tratarlo como uno más, que no sienta la admiración externa todo el tiempo. A decir por los propios protagonistas, Rodrigo De Paul y Leandro Paredes son dos de los que más pudieron acoplarse a las necesidades del 10 generando un vínculo espectacular entre los 3. Sin embargo, entre el surgido en Boca y Lionel Messi hubo una rispidez grande.
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“Como tres meses sin hablar estuvimos. Yo la pasé como muy mal. Yo jugaba para el PSG y él para el Barcelona. Jugábamos por Champions y en ese momento, claro, no había gente. Era la pandemia y se escuchaba todo”, comenzó a relatar la anécdota del encontronazo que tuvo con el astro rosarino. “Entonces nosotros pasamos a ganar 2 a 1 y yo dije algo para mis compañeros y él me escuchó... Para qué... Es recontra calentón. Y para que se le pase...”, agregó en una nota para Infobae.

Fue el primero en abrazar a Messi al ser campeón del mundo.
Paredes remarcó como importante el tiempo que duró el distanciamiento con Lionel Messi. “Recién nos encontramos para los de junio antes de la Copa América (2021). Ya habían pasado tres meses sin hablar. Yo pensaba: “Ahora tengo que ver cómo reacciona”’ recordó. “Llegué un ratito antes y apareció en mi habitación. Yo me estaba lavando los dientes. Era muy temprano y me tiró agua y me dijo: “¿Qué haces despierto tan temprano?”. Tenemos una relación increíble”.
Momento épico
El relato de la anécdota con Lionel Messi surgió a partir de otra situación que marcó para siempre el legado de Leandro Paredes con la Selección Argentina: el pelotazo al banco de suplentes de Países Bajos. Esa acción desató el conflicto entre los dos equipos que se notó desde el primer minuto del partido.

Argentina-Países Bajos fue el partido con más almarillas de los Mundiales.
“Obviamente que con la cabeza fría no lo haría, pero en ese momento me salió así. No es que tampoco uno lo prepara. Me quedo ahí. Pasa que yo me tiro a barrer y primero robo bien la pelota, y todo el banco se levanta a pedir un foul que no era”, le reconoció a Infobae. “Entonces, en la segunda barrida, donde yo sí hago foul, se vuelven a levantar todos y me quedo la pelota ahí. Y fue como un descargo. Fue un “siéntense”, completó.