Boca viene de conseguir una victoria muy sólida en Córdoba. El equipo de Fernando Gago fue mejor que Belgrano, superó los momentos de zozobra, ganó por 3 a 1 y quedó clasificado a los octavos de final del Torneo Apertura. Ahora lo que resta es saber en qué puesto de la tabla terminará para determinar si será local en todos los play offs hasta la final.
El entrenador Xeneize quedó muy conforme y ya comenzó a diagramar el duelo del sábado contra Estudiantes que podría encaminarlo a firmar el primer puesto de su grupo con dos jornadas por delante. Después de su día libre, el plantel volverá a los entrenamientos este lunes, pero justamente durante el domingo llamó la atención la presencia de un jugador de Boca en otro de los estadios de fútbol argentino. Ignacio Miramón aprovechó el descanso para llegarse hasta La Plata y ver el clásico de esa ciudad.

Miramón estuvo en el estadio del Lobo.
El volante llegado al club de La Ribera en junio pasado perdió bastante del terreno que le había dado Diego Martínez en esos primeros partidos. Desde la llegada de Pintita al banco de los suplentes quedó hasta como una cuarta opción en el mediocampo, situación que explica muy bien que todavía no haya alcanzado los 100 minutos jugados en lo que va del año. De hecho, el sábado frente al Pirata volvió a saltar al campo como suplente desde febrero cuando lo hizo contra Banfield.

Aún no pudo rendir bien en Boca.
Surgido de las inferiores de Gimnasia y Esgrima, el actual hombre de Boca quiso decir presente en el clásico que paraliza a la capital de la provincia de Buenos Aires. Rodeado de hinchas que le pedían fotos al ingresar y al salir del estadio, casi le trae suerte a sus excompañeros que estuvieron muy cerca de vencer al Pincha. La ventaja lograda por Lucas Castro en el primer tiempo fue igualada a los 93 minutos por Luciano González.

Jugó 27 partidos en Gimnasia y fue vendido a Francia.
El cambio que pude quedarse
Una de las características que debe tener un equipo para considerase completo es la versatilidad. Esto no se simplifica solamente en mantener el funcionamiento de acuerdo a los cambios de nombre que introduzca el técnico, sino también rendir cuando la idea sea jugar con otro esquema.
Un poco de eso intentó Gago en el segundo tiempo ante Belgrano. Ayrton Costa ingresó para cumplir la función de tercer zaguero y plantar a Boca con línea de tres/cinco abandonando el clásico 4-4-2. Según se supo, es una forma que el técnico viene trabajando y no sorprendería que lo introduzca de acá en adelante.