En un reclamo formal que hicieron los jugadores del tenis a las autoridades, una de las cuestiones principales que pidieron atender fue el aumento de premios en los torneos, fundamentalmente cuando hablamos de Grand Slam. Una queja que supo tener en su momento Roger Federer.
Retirado hace dos temporadas, Su Majestad ve cómo sus colegas ponen el grito en el cielo al notar que el incentivo económico por llegar a las instancias finales de los certámenes más importantes ha quedado estancado de un tiempo a esta parte. El porcentaje destinado a aquello sigue siendo ínfimo en relación con las ganancias totales que acumula Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open al finalizar el evento. Esto se da a pesar de que los números crecieron exponencialmente, en comparación con décadas anteriores. Por eso es que Roger Federer quedó atrás en el ranking de los que más dinero ganaron por jugar: 130,6 millones de dólares.

Federer ganó 107 títulos con 20 GS.
Naturalmente, ese dinero es mucho mayor si se le suma todos los ingresos del suizo mediante a lo periférico del tenis como sponsors o publicidades, solo contamos lo que hizo dentro de la cancha. Hoy por hoy ya quedó relegado por Novak Djokovic, que acumula 186,9 millones, con la posibilidad de seguir sumando porque continúa en actividad. De hecho, ya superó el millón en estos cuatro meses de 2005.

Roger perdió más partidos de los que les ganó a Nole.
Tal como se esperaba, el que está en el medio de Nole y Roger Federer es el tercero del grupo denominado Big 3. Rafael Nadal colgó las raquetas el año pasado luego de más de dos décadas de actividad en la que consiguió premios de hasta 134,9 millones de dólares, pese a ser, de ese tridente, el que menos trofeos logró.

Nadal lloró en la despedida del suizo.
Nada igual
El retiro de Nadal reactivó la sensación de melancolía que había dejado la salida del profesionalismo de Roger Federer en 2022. Por más tiempo que quede Djokovic, está claro que terminó una era única en el tenis, la mejor de todos los tiempos. Muchos debates hubo ya sobre si la nueva generación de nombres como Jannik Sinner o Carlos Alcaraz podrán alcanzarlos, Alex Corretja tiene claro que no.
"Lo extraordinario era lo de antes; lo de ahora es lo normal. Siempre habrá jugadores que destaquen más, pero mantener la regularidad es más difícil", manifestó el exjugador español en una entrevista con Eurosport. Además, sumó: “lo de ellos (por el Big3) era algo verdaderamente ilógico”.