Boca tendrá una prueba de fuego el próximo lunes en La Bombonera. Después de superar con angustia a Lanús por penales en los octavos de final del torneo Apertura, ahora la tendrá a muy difícil con un Independiente que mostró un mejor rendimiento en lo que va del año. Una eliminación de local no haría más que hacer explotar la bronca de la gente.
Ese mismo fastidio ya se notó el sábado pasado, cuando el Xeneize no pasó del empate en los 90 minutos contra Lanús. Incluso antes de la definición, desde los 12 pasos, diferentes sectores del estadio hicieron escuchar sus cánticos en contra de los jugadores y de la dirigencia comandada por Juan Román Riquelme. Da la sensación de que para calmar los ánimos tendrán que tener una alegría mayor a la de la hipotética consagración de este campeonato. La misma podría venir de la mano de la vuelta de Leandro Paredes a Boca.

Paredes jugó 28 partidos en Boca marcando 5 goles.
Después de coquetear durante el verano con ese retorno al club de La Ribera que quedó trunco, el volante de la Selección Argentina renovó contrato por un año más con la Roma. Sin embargo, esos nuevos papeles plasmaban que la cláusula de rescisión sería de 3,5 millones de dólares, bastante accesible para la realidad de una de las entidades más grandes del país. Como si eso fuera poco, en estas horas quedó revelado otro camino por el cual el campeón del mundo podría darse ese lujo.
Hace cuatro partidos que el DT del conjunto italiano, Claudio Ranieri, no cuenta con Paredes siquiera para los minutos finales, una situación que generó tensión entre las partes. Según se supo, la decisión podría estar atada al vínculo inicial que firmó el jugador con La Loba, en la que decía que si participaba de 80 encuentros o más, debe pagarle más dinero a PSG y hasta el momento registra 79. En este contexto, dar por finalizado ese ciclo y retornar a Boca es más que posible.

La relación con el actual DT no sería buena.
Falta poco
Independientemente de que existieran versiones que hablaron de que el pase de Paredes a Boca podía darse en enero, las fuentes más importantes apuntaban a que desde los dos lados negociaban recién pensando en el Mundial de Clubes a desarrollarse en Estados Unidos. Antes la situación era más complicada.

Riquelme y Paredes se llevan muy bien.
Con la competición intercontinental a la vuelta de la esquina y el escenario recientemente descrito, la sensación que reina es que en los próximos días habrá definición en relación con qué será del futuro del mediocampista. Vale remarcar que el Xeneize tiene tiempo hasta los primeros días de junio para presentar la lista de los futbolistas que viajarán a dicha competencia.