Boca está teniendo un año para el olvido. Luego de quedar eliminado en la fase previa de la Copa Libertadores, el equipo de La Ribera parecía haber encontrado rumbo en el campeonato local, pero todo se vio truncado en el Superclásico. River se impuso por 2 a 1 en el Estadio Monumental y el presidente de la institución boquense, Juan Román Riquelme, decidió echar al entrenador, Fernando Gago.
A partir de allí, Mariano Herrón se hizo cargo del primer equipo del Xeneize, en principio de manera interina, cuando todavía no hay ningún candidato serio para asumir, a un mes para el inicio del Mundial de Clubes. La realidad es que Boca es un caos total y, más allá de lo que pase en este segundo semestre, deberá reestructurarse para el año 2026, si es que no quiere seguir sumando fracaso tras fracaso.

Frank Fabra se hizo expulsar, de manera infantil, en la final de la Copa Libertadores 2023, con su equipo perdiendo.
En este sentido, hay varios jugadores del Azul y Oro que terminan contrato a fines de 2025 y a los que los hinchas ya no quieren ver ni en figuritas, aunque habrá que esperar la decisión final del Consejo del Fútbol sobre sus renovaciones. El primero de ellos es Frank Fabra, quien tiene un ciclo más que cumplido en el Xeneize, pero se beneficia de una gran relación con Juan Román Riquelme, quien lo catalogó como “el Marcelo de Boca” (en referencia al ex lateral del Real Madrid).
Por su parte, Sergio “Chiquito” Romero tiene la relación con los fanáticos totalmente rota, luego de haberse metido a la tribuna para pelear con un simpatizante, y seguramente no siga en el club. En tanto, en los casos de Cristian Lema y Esteban Rolón, todo parece indicar que no seguirán en Boca, mientras que habrá que ver qué pasa con Javier García, quien también se beneficia de su amistad con el presidente. Por último, la situación de Marcos Rojo la definirá el nuevo DT.

Romero no soportó los insultos, luego de una derrota ante River, y se metió a la tribuna a pegarle a los hinchas.
Otros dos jugadores que podrían irse
Además de los futbolistas mencionados anteriormente, hay otros dos jugadores de Boca que podrían llegar a irse a finales de 2025. El primero de ellos es Edinson Cavani, quien llegó como una estrella al club de la Ribera, pero no ha podido rendir al nivel esperado y al día de hoy es uno de los jugadores más resistidos por el hincha. El delantero uruguayo ha fallado ocasiones insólitas, incluyendo una que le hubiese permitido al equipo avanzar en la Copa Libertadores, y los fanáticos no se lo perdonan.

Contra Alianza Lima, Cavani falló una situación sin arquero, a dos metros del arco y en el último minuto del partido.
En este sentido, Cavani tiene un contrato 1+1, es decir que puede renovar para 2026 o quedar libre, tal como él lo quiera. El otro caso de un jugador que podría irse de Boca a fin de año es el de Ignacio Miramón, quien está a préstamo desde el Lille, pero con una opción de compra obligatoria si firma la planilla en el 70% de los partidos. Actualmente, el ex Gimnasia está lejos de lograr esa marca, pero todo dependerá del uso que le dé el nuevo entrenador.