Uno de los momentos más importantes de la historia de Boca fue, sin dudas, el exitoso ciclo de Carlos Bianchi. De la mano del Virrey, el combinado de la Ribera se consolidó como uno de los equipos más fuertes de la generación y agrandó su palmarés. Esos planteles estuvieron llenos de figuras que, actualmente, son ídolos del club azul y oro. Aunque también otros jugadores tuvieron la suerte de vestir la camiseta durante esos años y no son tan recordados.
Uno de ellos es Roberto Colautti, quien se formó en las divisiones inferiores de Boca e integró el plantel campeón del Torneo Apertura 2003 y la Copa Intercontinental del mismo año. Sin embargo, la falta de minutos en el Xeneize lo llevó a pasar por diferentes equipos como Lugano de Suiza y Banfield, pero el club que marcó un antes y un después fue el Maccabi Haifa de Israel. Allí no sólo conoció a su esposa, sino que también se vio obligado a refugiarse de la Guerra con el Líbano en Tel Aviv.

Colautti con la camiseta de Boca
Su carrera en el fútbol no terminó allí, ya que también tuvo experiencias en la Selección de Israel, Borussia Mönchengladbach, Maccabi Tel Aviv y el Anorthosis de Chipre. El ex jugador de Boca colgó los botines a los 32 años para dedicarse completamente al mundo de las finanzas. Actualmente, es el responsable en Sudamérica de una plataforma Fintech llamada Bit2Lend que tiene base en Madrid. Su rol es facilitar el flujo de dinero entre el cono sur y Europa.

Colautti y su esposa en una visita a la Bombonera
La filosofía de Colautti que lo llevó a reinventarse
Muchos jugadores no piensan en su vida después del fútbol ni alejados del deporte, algo que no le sucedió a Colautti. Según sus propias declaraciones, su curiosidad lo llevó a adentrarse en el mundo de las finanzas y tuvo la suerte de generar lazos con personas confiables en un ambiente diferente.
“Hay que pensar más allá del fútbol. En mi caso soy curioso y logré juntarme con gente que conocía del tema. Si tenés la suerte de rodearte con gente con la que podés confiar y, encima, son profesionales, excelente, pero no siempre es el caso. Hay que tener en cuenta que por la vorágine que vive el futbolista le cuesta prepararse académicamente. Los futbolistas volcamos toda nuestra vida al deporte y después cuando termina preguntamos qué camino agarra”, comentó en diálogo con "La Nación".