Es un hecho que Marcos Rojo no volverá a ponerse la camiseta de Boca en un partido oficial. Luego de la llegada de Miguel Ángel Russo a la dirección técnica, y una posterior discusión entre el zaguero y el entrenador, el hombre de 35 años dejó de ser tenido en cuenta y actualmente se entrena de manera diferenciada. En este sentido, el futbolista busca una salida, pero el club no se la está haciendo nada fácil.
Marcos Rojo tiene charlas avanzadas con Estudiantes de La Plata, el club del que surgió, para continuar su carrera allí, pero el Xeneize quiere obtener un resarcimiento a cambio de liberarlo. El defensor central vence contrato con Boca en diciembre de este año y tiene un salario muy alto, por lo que sorprende que el club no tenga predisposición a rescindirle el vínculo y liberarse de ese sueldo.

Luego de una discusión con Russo, Rojo sentenció su salida de Boca.
En el Azul y Oro han adoptado la política de no dejar salir a nadie gratis y Marcos Rojo no es el único futbolista que está siendo afectado por esta situación. Por ejemplo, a Cristian Lema, quien ofreció rescindir su contrato y no cobrar nada de lo que estaba pactado hasta diciembre de 2025, con el objetivo de poder firmar con Belgrano, le rechazaron esa oferta y todo parece indicar que deberá quedarse hasta fin de año.
En Estudiantes ya le avisaron a Marcos Rojo que están interesados en él, pero que no piensan poner un solo dólar por su salida de Boca. De esta manera, la única forma de que el zaguero central llegue al Pincha, es que logre desvincularse del club de la Ribera en los próximos días, algo que parece difícil, pero que en su entorno tienen confianza de lograrlo. Caso contrario, el defensor deberá entrenarse de manera diferenciada hasta diciembre.

Marcos Rojo no disputó un solo minuto en el Mundial de Clubes.
La sorprendente postura de Boca
Boca tiene algunos jugadores que ya no volverán a usar y que tienen contratos muy altos, como son los casos del propio Marcos Rojo, Sergio Romero o Frank Fabra, pero no parece tener demasiadas intenciones de desprenderse de ellos. Algunos de estos futbolistas, con el objetivo de poder continuar sus respectivas carreras en otros clubes, han tratado de negociar con la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme, sin tener éxito.

Tras la llegada de Marchesín, Romero perdió cualquier oportunidad de ser titular.
La idea de algunos jugadores del Xeneize es rescindir el contrato de común acuerdo y no cobrar nada de lo pactado en sus respectivos vínculos, a futuro, pero se encontraron con la negativa de la dirigencia. El Consejo del Fútbol no quiere que ningún jugador se vaya libre y pretende recibir dinero a cambio por ellos, algo que parece improbable, teniendo en cuenta que los futbolistas en cuestión cuentan con una avanzada edad.