Como ya es costumbre a lo largo de toda la temporada, la gente de Boca terminó yéndose fastidiada de La Bombonera después de ver otra decepcionante labor del equipo. Unión estuvo muy cerca de vencerlo y, de no haber sido por la aparición a tiempo de Leandro Paredes desde el banco, la bronca hubiese sido mucho mayor.
Si bien es cierto que el ciclo de Miguel Ángel Russo como DT Xeneize recién empieza, la realidad es que el fanático viene aguantando frustraciones desde hace mucho tiempo. Ni siquiera el hecho de jugar en su casa es garantía de sumar de a tres, producto de que todos los últimos técnicos fallaron en el objetivo de darle una identidad al plantel. En ese sentido, Miguelo trata de hacerse cargo de su responsabilidad, mandándoles un mensaje de tranquilidad a todos los simpatizantes de Boca, que siempre esperan que aparezcan las alegrías.

Russo todavía no ganó en el tercer ciclo como DT de Boca.
“Sé que le gusta ganar al hincha de Boca, pero creo que el equipo hoy puso muchas cosas para no perder y eso también vale”, manifestó el estratega del club de La Ribera en conferencia de prensa después del empate 1 a 1 contra el Tatengue. A continuación, habló de esa pérdida de seguridad por la que estaría pasando el estadio: “Hay cosas que duelen, porque ganar en La Bombonera tiene que ser algo habitual, como lo fue toda la vida”.
Russo entiende muy bien que la clave por la cual Boca pudo rescatar un empate tuvo que ver con el ingreso de Paredes. De todas maneras, y respetando la postura que tuvo desde su llegada, trató de manejar la ansiedad generalizada. “El problema de él es que viene de vacaciones, por eso no juega de entrada. Quiero que se estabilice y sea titular permanentemente”, defendió su decisión.

Paredes podría ser titular el miércoles por Copa Argentina.
Goles evitables
Así como identificó el momento en el que Boca encontró los caminos para llegar a la igualdad, el entrenador reveló la faceta que más preocupado lo deja de cara al futuro. Al equipo le volvieron a marcar con jugadas muy simples, producto de falencias en la defensa, que nacen desde distracciones.
Cargando tweet...
“No me gustan las desatenciones, que no tenemos paciencia y que nos está costando encontrar el espacio. Hay que romper por dentro y por afuera. Pero lo que más me duele son los errores defensivos en la pelota parada”, se sinceró. Indudablemente, es uno de los puntos a trabajar de cara a las exigencias que habrá en el semestre.