Para Boca esta mala racha de resultados es insoportable. Si mañana no consigue un triunfo contra Independiente Rivadavia en Mendoza, serán 13 los partidos seguidos en los que la victoria se escapa y volverá a ser momento de analizar cuáles son los pasos que la dirigencia debe seguir a futuro. Dentro de ello está la continuidad del entrenador.
Si bien esta nefasta seguidilla comenzó antes de que Miguel Ángel Russo tenga su tercer ciclo en el banco Xeneize, la realidad es que estuvo lejos de encontrarle la vuelta al funcionamiento y, sumado a las sospechas que despierta su estado de salud, muchos creen que el rumbo debe cambiarse de manera inmediata. Ya el clásico con Racing parecía ser el último, pero el empate agónico de Milton Jiménez le dio una vida más al proyecto. Ahora, de cara al viaje a Cuyo, el DT de Boca tomó la determinación de convocar a todo el plantel con la excepción de los marginados recientemente.

Russo podría cerrar su etapa en Boca sin ganar.
Una vez que el grupo entrene por la mañana en Ezeiza, emprenderá un vuelo chárter hacia la provincia cordillerana para esperar el crucial choque de mañana. A ese avión se subirá una cantidad de futbolistas superior a la de cualquier otro encuentro ya que dirán presentes los posibles titulares, los que pueden presumirse como suplentes y también aquellos que saben que no serán de la partida por tener dolencias físicas. Los únicos que quedarán en Buenos Aires son Marcelo Saracchi y Cristian Lema, ambos apartados del club de La Ribera. Otro que podría quedarse al margen es Sergio Romero, hoy cuarto arquero.
Esta determinación llamó la atención en Boca despertando especulaciones varias. Una de ellas puede ser que Russo perciba que la posibilidad de quedarse sin sumar de a tres es concreta y que en ese caso deberá dar un paso al costado. Tendría a sus futbolistas allí para poder despedirse directamente. La otra hipótesis responde a querer dar una señal de respaldo, de que para salir todos tienen que apoyar. Se verá cómo funciona.

Pese a estar apartado, Saracchi seguirá en Boca hasta diciembre.
¿Descartado?
En los últimos días creció mucho la versión sobre que Juan Román Riquelme ya eligió a la persona que reemplazará al Consejo de Fútbol tras su disolución. El apuntado es José Pekerman, persona en la que el presidente confía desde que lo tuvo como técnico en las divisiones menores de la Selección Argentina.

Pekerman rechazaría a Riquelme.
Si bien durante ese lapso de tiempo existieron versiones que vislumbraban una chance viable de que el experimentado DT acepte la oferta y desarrolle ese nuevo rol en Boca, durante el martes la información giró a otra dirección. La intención suya sería la de seguir priorizando el cargo de entrenador por lo cual declinaría la oportunidad Xeneize.