Al finalizar la temporada del fútbol europeo, luego del Mundial de Clubes, Julián Álvarez disfrutó de algunas semanas de vacaciones para despejar la mente y estar junto a sus amigos y su pareja Emilia Ferrero antes de volver a los entrenamientos para una nueva campaña con el Atlético Madrid. Durante su tiempo libre, estuvo en las playas de Formentera (España) con su grupo más íntimo.
Uno de los grandes protagonistas que tuvieron las vacaciones de la Araña fue el ex jugador de Los Pumas, Agustín Creevy, que estuvo junto con su pareja Virginia Vercelli y su hija para disfrutar de los paisajes de las aguas turquesas. El grupo íntimo de Julián Álvarez no solo tomó sol, viajó en yate por el medio de las Baleares, sino que también probó la gastronomía típica del lugar y jugó a distintas actividades para pasar el rato.

Julián Álvarez junto con Ronaldo Nazario en sus vacaciones por Formentera
Es más, uno de los momentos especiales que tuvieron las vacaciones del delantero del Atlético Madrid es cuando toda la familia y el ex rugbier asistieron a un reconocido restaurante del lugar donde coincidieron con Ronaldo Nazario. Allí, el cordobés y O Fenómeno se tomaron una fotografía que, rápidamente, se viralizó en las redes sociales por el increíble encuentro entre dos goleadores natos y amados tanto en Argentina como en Brasil.
La amistad entre Julián y Creevy
No es la primera vez que Julián Álvarez y Agustín Creevy está juntos de vacaciones. La amistad entre ambos representantes argentinos –cada uno en su deporte- se consolidó en Inglaterra mientras el ex Puma jugaba en el London Irish y el cordobés hacía lo propio en el Manchester City. Desde aquella vez comenzaron a formar una relación de amistad increíble que se extendió a toda la familia, al punto que comparten distintas salidas.
Fuente: (Agustín Creevy)
En la más reciente, el platense de 40 años que acaba de retirarse del rugby profesional en San Luis de su ciudad natal, compartió a través de su cuenta de YouTube un vlog de poco menos de media hora de lo que fueron las vacaciones junto al atacante de la Selección Argentina. Allí se vio una cara diferente a la que se jugador, sino que fue la parte humana y jocosa que tanto lo caracteriza.