A pesar de que viene de levantar dos títulos internacionales de manera consecutiva, con los cuales cortó una racha de más de tres décadas sin obtenerlos, daba la sensación que Racing necesitaba una noche como la de ayer para erigirse como un verdadero equipo copero. Otra vez de la mano de Gustavo Costas, logró una actuación que quedará en la historia.
El técnico de la Academia sigue moldeando un plantel que en las noches importantes está a la altura. Lo evidenció en el camino hacia la conquista de la Sudamericana y de la Recopa y ahora da qué hablar durante la Libertadores. En una jornada inolvidable, eliminó sobre la hora a Peñarol sellando su pasaje a los cuartos de final con un 3 a 1 que le bastó para revertir la desventaja mínima que trajo desde Uruguay. Sin embargo, Gustavo Costas no pudo saltarse la polémica a partir de la decisión de sacar a Gabriel Arias cuando todo parecía desembocar en los penales que, finalmente, se evitaron.
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“Estaba hablado, lo hablamos entre cuerpo técnico. Tomamos esa decisión y ya”, sentenció el estratega que intentó cerrar ahí el tema. Estaba claro que buscaba bajarle la espuma a cualquier controversia para darle prioridad a la felicidad que significó llevar a la Academia a la instancia de los ocho mejores del continente. Allí lo espera Vélez.
El que no pudo ocultar el malestar por la situación fue el propio arquero Albiceleste. Primero, mientras iba hacia la línea de cal para salir en el cambio, ensayó una mirada fulminante hacia Gustavo Costas donde dejaba plasmado su gran fastidio por la falta de confianza que le tenían para los penales que no llegaron. Luego, ya con la clasificación en el bolsillo, se quedó en un lugar parado sin elegir ir a festejar el éxito con sus compañeros. Habrá que seguir de cerca la relación entre ambos a partir de ahora.
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Expulsión insólita
Otra de las tantas incidencias inexplicables que pasaron anoche en Avellaneda fue la expulsión de Marcos Rojo. El defensor jugó su primer partido como titular en Racing, lo hizo de muy buena manera (hasta marcó un gol que anularon por falta previa), pero quedó descartado para el próximo compromiso por una insólita expulsión generada desde el banco de suplentes cuando ya había salido.

Rojo se perderá la ida con Vélez en Liniers.
“Estaba sentado en el banco; yo, a dos metros y no dijo nada. Le pusieron amarilla, se dio vuelta, se iba caminando y le metió la roja”, contó Gustavo Costas sobre la decisión del árbitro Wilmar Roldan que sancionó al ex Boca por un presunto exabrupto verbal. “Soy sincero sino me callo la boca. No dijo nada. La verdad me sorprendió”, completó el DT.