Después de la final de la Copa Libertadores en 2023, la debacle de resultados en Boca no paró de crecer. Este año quedó al margen de toda competencia oficial, tampoco ganó trofeos locales y La Bombonera ha sido un Cabildo abierto de reproches contra ese presente, en los cuales cayó hasta Juan Román Riquelme.
A esta altura, da la sensación de que el presidente Xeneize tiene una sola bala plata con la que podría cambiar un poco el rumbo de su gestión y eso tiene como foco central la mítica cancha del club, justamente. Su ampliación fue uno de los puntales con el cual hizo su campaña para ganar las elecciones hace un año y medio y ahora estarían dadas las condiciones para trabajar en ello. Descartada la chance de comprar las casas adyacentes, la dirigencia entiende que puede agrandar La Bombonera a más de 70 mil lugares sin moverse demasiado.

Boca modificaría la ubicación de sus sectores para ganar ampliación.
Según informó Olé, en las últimas horas, el plan se basa en la construcción de dos bandejas preferenciales que renovarán los palcos. Además, trabajarán en trasladar el campo de juego un poco más hacia el lado de las vías para ganar un mayor espacio sin que el perímetro de la calle o las viviendas cercanas queden invadidas. Los planos marcan que de esta manera el recinto puede ganar más de 20 mil espacios más para la gente.
Desde las autoridades de Boca dejaron entrever que el comienzo de las obras que ya están en marcha sobre la periferia de La Bombonera forma parte del proyecto integral que busca ahorrar tiempo para que el equipo tenga que resignar la localía por un menor lapso posible. En total son treinta los puntos que ya comenzaron a elaborarse (los accesos, la iluminación, los playones, los accesos, las oficinas, los baños y los pasillos internos, por mencionar algunos). Dentro de la modernidad que apunta a tener el estadio, está la intención de levantar un Hard Rock interno, tal como tienen los mejores clubes del mundo.

El campo de juego va a ser trasladado.
Aprovecharía el parate
Otra de las grandes obsesiones de Riquelme en relación con la construcción de nuevos lugares para La Bombonera tiene que ver con intentar que la misma quede disponible rápido y el traslado de la localía no sea traumático para los hinchas. Por eso es que ya comenzaron con obras pequeñas para darle lugar a la grande una vez que el campeonato Clausura actual culmine.

Riquelme busca el mejor hito de su gestión como presidente.
Los más optimistas hablan de que (proyectando que Boca juegue hasta el último partido posible en su casa), desde esos días de diciembre hasta que deba iniciarse el siguiente campeonato a mediados de enero, lograrán culminar la obra y dejar el estadio listo sin irse a competir a ningún otro lado. Sin embargo, como es difícil la certeza, también barajan ser anfitriones en otro lugar por unos meses. Las opciones viables son el Estadio Único de La Plata y la cancha de Huracán.