La carrera de Lamine Yamal creció a pasos agigantados en el mundo del fútbol. De a poco, empezó hacer un lugar en el Barcelona, al punto de convertirse en uno de los mayores candidatos a conseguir el Balón de Oro. Sin embargo, a lo largo de su corta trayectoria, siempre hubo una persona incondicional por detrás: su madre, Sheila Ebana, de perfil bajo, muy distinto al de su padre, quien ha estado envuelto en más de una polémica.
Nació en Bata (Guinea Ecuatorial) y desde que era una adolescente se mudó a España, específicamente a Catalunya, en búsqueda de una nueva vida. A sus 21 años dio a luz a la actual figura del Barcelona, fruto de su relación con Mounir Nasraoui. Aunque la pareja se separó poco tiempo después, Ebana decidió quedarse en el país para continuar con la crianza como mamá soltera de Lamine Yamal, convirtiéndose así en su mayor contención de cara a todo el crecimiento que tuvo en el fútbol.

Lamine Yamal junto a su hermano pequeño y su madre
Durante su estadía en España, la madre del delantero de 18 años trabajó de todo lo que pudo con un solo objetivo: garantizarle un buen futuro a su hijo. Pasó de ser una camarera de un McDonald’s a transformarse en una estrella de las redes sociales, donde hoy suma casi dos millones de seguidores entre sus principales perfiles: más de 200 mil en Instagram y alrededor de un millón y medio en TikTok. Sin embargo, antes de ser una referente en las plataformas, atravesó jornadas laborales interminables y grandes sacrificios económicos.

Sheila Ebana es la principal contención de Lamine
A principio de este año, Sheila Ebana subió al escenario durante la gala de los Premios TikTok España para recibir el premio a la "Figura del Año" en nombre de Lamine Yamal, quien no pudo asistir por cumplir con sus compromisos con el Barcelona. Incluso, en los videos que publica, siempre se destaca por la presencia del ‘10’ del Barça y de su otro hijo menor Kenay.
Lamine Yamal le regaló una casa
Con el gran nivel que demostró en la última temporada y el increíble contrato que tiene en el Barcelona, Lamine Yamal no pierde su esencia ni sus raíces. Lo primero que hizo al convertirse en una estrella del fútbol mundial fue comprarle una casa a su madre, con todos los lujos que ella deseaba, y para que su hermano pueda tener una crianza única.
“Yo venía de estar en un piso donde la cocina y la habitación estaban en el mismo sitio. Le pregunté la zona que quería y fue la que ella quería. Veo ahora a mi madre feliz. Que mi hermano pueda tener la infancia que yo habría deseado, es lo que más feliz me hace. Tiene todo lo que ella quiera. Para mí es mi reina, es lo que más quiero”, explicó en el podcast “Resonancia de Corazón”.