En un comienzo de temporada marcado por las lesiones, Boca Juniors tomó una decisión que puede marcar el rumbo del año para uno de sus volantes más prometedores: Carlos Palacios será intervenido quirúrgicamente en una de sus rodillas, tras una larga batalla contra una sinovitis que no ha respondido al tratamiento conservador y que lo ha tenido al margen desde el inicio de la temporada 2026.
La sinovitis, un proceso inflamatorio que afecta la membrana que lubrica las articulaciones, ha sido el dolor de cabeza del mediocampista chileno desde finales del 2025. Aunque en algún momento pareció que podría regresar a los entrenamientos sin inconvenientes, las molestias persistentes llevaron al cuerpo médico del club a optar por una limpieza quirúrgica de la zona afectada para buscar una solución definitiva.

La cirugía, que se realizará en los próximos días en Buenos Aires, representa una apuesta por la salud a largo plazo del futbolista. Tras la intervención, Boca estima que la recuperación se extenderá entre 45 y 60 días, lo que podría dejar a Palacios fuera de combate hasta finales de abril o principios de mayo, con posibilidades de perderse las primeras fases de la Copa Libertadores y varias fechas clave del Liga Profesional de Fútbol Argentina.
Este proceso convierte a Palacios en una de las bajas más sensibles del plantel, más aún teniendo en cuenta que todavía no ha podido debutar en lo que va de este año con la camiseta xeneize. Ya se había perdido la pretemporada y todas las convocatorias oficiales del torneo local, entre ellas el clásico ante Racing en La Bombonera, donde su ausencia fue notoria.
La situación de Palacios no es un caso aislado en el club. Boca arrastra un inicio de temporada complicado desde lo físico: en las últimas semanas varios futbolistas debieron pasar por el quirófano por distintos problemas, como Rodrigo Battaglia (tendón de Aquiles) y Milton Giménez (pubalgia), lo que ha tensionado la plantilla y obligado al entrenador Claudio Úbeda a reinventar constantemente su esquema.

El contexto es todavía más complejo por el objetivo principal del club en 2026: volver a ser protagonista en la Copa Libertadores después de dos años sin clasificar a la fase de grupos. Con la ausencia de figuras clave por lesión, Boca estudia la posibilidad de reforzar aún más su plantel durante el mercado de pases, pese a que ya incorporó jugadores como Santiago Ascacíbar, Ángel Romero y Adam Bareiro en el último tiempo.
Para Palacios, la operación representa un punto de inflexión. El mediocampista chileno, ex Colo-Colo y formado en Unión Española, había mostrado destellos de calidad y era considerado una pieza importante en los planes del club antes de que las lesiones interrumpieran su camino. Ahora, con la cirugía confirmada, su foco estará puesto en recuperarse de forma óptima y regresar en plena forma para aportar al equipo en los tramos decisivos de la temporada.