El periodismo deportivo argentino atraviesa horas de profunda tristeza tras confirmarse la muerte de Marcelo Araujo, uno de los relatores más influyentes y reconocidos de la televisión nacional. El periodista falleció este lunes a los 78 años, dejando un legado imborrable en la historia de las transmisiones deportivas del país.
Nacido en Buenos Aires el 12 de junio de 1947 con el nombre de Lázaro Jaime Zilberman, Araujo construyó una extensa carrera que comenzó en la radio y que con el tiempo lo llevó a convertirse en una de las voces más populares del fútbol televisado. Su estilo descontracturado, cargado de emoción y frases memorables, transformó la manera de relatar los partidos y marcó a varias generaciones de hinchas.
Durante más de dos décadas fue una de las figuras centrales del histórico programa Fútbol de Primera, donde formó una dupla inolvidable con el reconocido periodista Enrique Macaya Márquez. Juntos dominaron las transmisiones televisivas del fútbol argentino durante los años noventa y principios de los 2000, convirtiéndose en referentes del relato deportivo en el país.

Su forma de narrar, más espontánea y cercana al público, rompió con la solemnidad que caracterizaba a los relatos tradicionales. Frases como “¿Estás crazy, Macaya?” o sus expresiones cargadas de emoción quedaron grabadas en la memoria colectiva de los fanáticos del fútbol argentino.
Además de su paso por “Fútbol de Primera”, Araujo también tuvo un rol protagónico en las transmisiones del programa Fútbol para Todos, donde volvió a relatar los principales partidos del campeonato local y se reencontró con nuevas generaciones de espectadores.

A lo largo de su carrera también relató torneos internacionales, partidos de la selección argentina y competiciones como la Copa Libertadores y las eliminatorias mundialistas. Su voz acompañó algunos de los momentos más recordados del fútbol televisado y se convirtió en un sello inconfundible del deporte en la pantalla chica.
La noticia de su fallecimiento generó una fuerte repercusión en el mundo del deporte y del periodismo, donde colegas, futbolistas y fanáticos comenzaron a despedirlo con mensajes de reconocimiento a su trayectoria. Tras más de cuatro décadas de carrera, Marcelo Araujo dejó una huella profunda en el relato deportivo argentino y su voz quedará asociada para siempre a una de las etapas más recordadas del fútbol en la televisión.