A poco más de un mes del inicio del Mundial 2026 en Estados Unidos, Canadá y México, la FIFA sorprendió al anunciar la ruptura de su histórico contrato con Panini. De este modo, se pone fin oficialmente a una alianza que duró más de 60 años y que marca un cambio en el mundo de los coleccionistas.
El álbum del Mundial 2030 será el último bajo la órbita de Panini, que desde 1970 produjo y distribuyó las figuritas que se convirtieron en tradición para millones de fanáticos en todo el mundo. El motivo principal de la separación fue la llegada de Fanatics, gigante estadounidense del merchandising deportivo, que a través de su filial Topps logró quedarse con los derechos exclusivos de la FIFA.
Fanatics ofreció una propuesta económica superior y un modelo de negocio más orientado a lo digital y a los coleccionables de lujo, lo que convenció a la entidad madre del fútbol. Según Gianni Infantino, presidente de la FIFA, la nueva alianza busca modernizar el mercado y fortalecer el vínculo entre hinchas, selecciones y jugadores, con vistas al Mundial 2034.

El Mundial 2030 será la última con Panini como productor del álbum y figuritas.
La empresa italiana mantendrá licencias importantes como la Copa América, la Eurocopa y varias ligas locales, incluida la Liga Profesional de Argentina, lo que garantiza que seguirá presente en el mundo de las figuritas. Sin embargo, ahora los coleccionistas deberán hablar de una nueva compañía a partir de la edición 2034 de la Copa del Mundo.

El álbum del Mundial 2026 ya es furor en todo el mundo.
El anuncio genera nostalgia entre los fanáticos que crecieron con el clásico álbum de Panini, pero también abre un nuevo escenario en el que la digitalización y los coleccionables premium ganan terreno. FIFA, en tanto, dejó marcada su postura de adaptarse a las nuevas tendencias globales y a la digitalización.
Mundial 2026: polémica por el precio de las entradas

Infantino defendió el precio de las entradas.
La FIFA enfrenta críticas por el aumento exponencial en los precios de los tickets para el Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá. Gianni Infantino defendió la medida asegurando que los valores responden al mercado del entretenimiento norteamericano, donde los eventos deportivos de élite superan los 300 dólares.
El malestar creció al conocerse paquetes de hospitalidad para la final que alcanzan los dos millones de dólares, mientras que las entradas más caras ya superan los 11.000 dólares. Asociaciones de hinchas calificaron el esquema como "extorsivo" y recordaron que en Qatar 2022 los valores máximos rondaban los 1.600 dólares, evidenciando un salto radical en la recaudación de la FIFA.