A raíz del desplome del precio del petróleo y las consecuencias económicas que arrastró la propagación mundial del coronavirus, las acciones de la compañía petrolera Saudi, Aramco, cayeron un 10% por segunda jornada consecutiva.
Estos valores se ubicaron debajo de su precio de salida a bolsa en diciembre, y obligó a suspender las negociaciones pactadas en la bolsa de Riad, la capital y el principal centro de negocios del país. En total, las acciones de Aramco perdieron 320.000 millones de dólares.
Según informó Reuters, estas bajas en el precio del crudo son similares a las pérdidas producidas durante la Guerra del Golfo en 1991. En los últimos dos días, las prevenciones sanitarias en el mundo frente a la pandemia de COVID-19 aumentaron, como así también el número de casos.
Actualmente, la capitalización del mercado de Aramco ronda los 1,4 billones de dólares, muy por debajo de los 2 billones de dólares al que aspiraba la nación en diciembre, cuando la acción cotizaba a 32 riales.
Estos resultados son producto de la guerra de precios declarada el domingo entre Arabia Saudita y Rusia, donde ambos países productores de petróleo no pudieron lograr un acuerdo respecto a la reducción adicional en los barriles, para contrarrestar los efectos causados por el virus chino.
Arabia Saudita decidió realizar el mayor recorte en 20 años de los precios de su producción, generando un conflicto en los mercados. Según Bloomberg, el país bajó entre 4 y 6 dólares el precio de sus barriles para entrega en abril con destino a Asia y en 7 dólares los destinados a Estados Unidos. Además redujo el barril de Arabian Light a un precio de 10,25 dólares.
Margaret Yang, una analista de CMC Markets expresó que: “La caída del 30% del precio del petróleo no tiene precedentes y está provocando una gran onda de choque en los mercados financieros”. Mientras tanto, el coronavirus sigue aumentando las bajas en las bolsas internacionales.