La Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) dio a conocer su informe “Energía Renovables en Argentina. Desafíos y oportunidades en el contexto de la transición energética global”, elaborado junto a la empresa KPMG Argentina y que cuenta con el apoyo institucional de la Embajada Británica en Buenos Aires.
De acuerdo a la entidad, “en medio de la crisis pandémica del Covid-19, Argentina se enfrenta al desafío de avanzar aceleradamente en la transición energética impulsada por el cambio climático a nivel global”. De ese modo, CADER consideró que el país “necesita llevar a cabo una transformación de su sector energético”.
La primera de las conclusiones del extenso documento de CADER se refiere a la transición energética global. En ese sentido, aseguraron que la aceleración del fenómeno observada en los países centrales “está ejerciendo creciente presión sobre los países en desarrollo, entre los que se encuentra Argentina”.

Para el director ejecutivo de CADER, “las empresas y los consumidores demandan fervientemente energía de fuentes renovables”.
Con respecto a la cuota de consumo renovable, CADER afirmó que “sería especialmente relevante dar señales de largo plazo para la toma de decisiones de inversión en el sector”. Y agregaron: “Las energías renovables mejoraron su competitividad de forma acelerada en los últimos 10 años gracias a la notable reducción de sus costos de inversión”.
La industria nacional fue otro de los temas tratados, en tanto “el país tiene una base de capacidad industrial instalada que le otorga el potencial necesario para desarrollar segmentos de fabricación de partes, ensamblado y prestación de servicios para las distintas tecnologías renovables”. “En proyectos bioenergéticos, los proveedores de origen nacional pueden significar hasta el 80% de la estructura de costos totales”, indicaron.
Otros indicadores
Luego se ubica el empleo de calidad. De acuerdo a CADER, “en Argentina, se crearon alrededor de 17.500 puestos de trabajo directos en energías renovables en el país”. Y añadieron: “La incorporación de energías renovables a la matriz eléctrica contribuye a asegurar el autoabastecimiento energético ante escenarios de baja producción local”.

En el documento también hay opiniones de autoridades de KPMG.
Para CADER, “se necesita establecer acuerdos bilaterales o regionales para avanzar en una integración con los sistemas eléctricos de los países limítrofes, especialmente Brasil, para apalancar la complementariedad de los recursos renovables de la región a través de la diversificación geográfica y la agregación de husos horarios”.
En esa línea, precisaron que “las energías renovables representan una oportunidad para mejorar la balanza energética del país a mediano plazo” y que “el desarrollo de la generación distribuida es incipiente en el país y necesita acelerarse para cumplir el objetivo de 1 GW a 2030”.
“Las limitaciones de la red de transporte son el principal desafío a corto plazo para aumentar la participación de las energías renovables en el sistema”, ratificaron, ya que “la infraestructura de transporte actual sólo permite llegar hasta algo más de 12% de la demanda con fuentes renovables”.

CADER: “La autogeneración en hogares y empresas es un vector clave para la incorporación de fuentes renovables a la matriz energética nacional”.
Por último, el documento destaca el “Plan estratégico de transición energética a 2030”. Según remarcaron, “el país necesita un plan federal de largo plazo que indique la hoja de ruta para la transición energética hacia una matriz renovable y limpia, integrando el plan de inversiones requeridas para la expansión de la red de transporte”.
“El proceso de planificación integral de largo plazo debe articular los esfuerzos del sector público y el sector privado en un ámbito federal, asegurando que el plan se traduce en la acción necesaria para alcanzar los objetivos de la matriz energética nacional y cumplir con los compromisos internacionales asumidos por el país”, concluyeron.