Este miércoles, ante las preocupaciones por la lenta recuperación en la demanda de combustible, los precios del petróleo operaron con pérdidas en los mercados más importantes a nivel mundial.
En el mercado electrónico de Londres, los futuros para mayo del crudo Brent del Mar del Norte bajaron 32 centavos, o un 0.5%, a 63,82 dólares el barril. En cambio, en los contratos para junio, el valor referencial del carburante descendió 30 centavos, o un 0.5%, a 63,87 dólares la unidad. Por su parte, el petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI), con punto de entrega en Cushing, Oklahoma, descendió 28 centavos, o un 0.5% también, a 60,27 dólares el barril.
Además, la Organización de Países Exportadores (OPEP), el grupo que reúne a las principales naciones productoras de la materia prima, informó que ayer, su canasta cotizó a 63,37 dólares el barril, frente a los 62,86 dólares del lunes último, al representar un aumento del 0.81%.

De acuerdo a la agencia Reuters, los resultados del carburante del día de hoy fueron influenciados por las expectativas generadas en la industria de cara a la próxima reunión de la OPEP y sus aliados. Según el medio, el próximo 1 de abril la alianza analizará el estado de los recortes al suministro y la situación actual de la actividad.
Al respecto, Eugen Weinberg, analista de Commerzbank, expresó: “Dada esta perspectiva pesimista en los precios del mercado, parece probable que las cuotas de elaboración de la OPEP se mantengan vigentes durante un mes más”. Asimismo, Louise Dickson, especialista de la firma Rystad Energy, indicó: “La industria del petróleo sigue jugando a adivinar qué política de suministro establecerá la OPEP+ en la reunión de mañana, pero el valor del Brent de 64 dólares por barril indica que los comerciantes esperan un enfoque cauteloso por parte del grupo".

El estado de las reservas
Tras llevar a cabo un análisis del sector hidrocarburífero en Estados Unidos, el Instituto Americano del Petróleo indicó que durante la semana pasada, las existencias de crudo del país subieron en 3.9 millones de barriles, mientras que las reservas de gasolina bajaron en 6 millones de unidades.