Vaca Muerta suma nuevos hitos que confirman su lugar dentro del shale mundial. De acuerdo con un estudio de la consultora GtoG Energy, ya son 15 los pozos que pasaron la marca del millón de barriles acumulados. Este salto refleja cómo la formación no convencional se está afianzando como motor energético de la Argentina.
La evolución técnica en Vaca Muerta, desde el diseño de ramas horizontales más largas hasta la mejora en los esquemas de fractura, permitió que la productividad se multiplique y que la rentabilidad por pozo gane terreno.
Ya son 15 los pozos que pasaron la marca del millón de barriles acumulados. Fuente: (X)
La mayoría de los pozos que alcanzaron la marca lo hicieron tras más de tres años en producción. Sin embargo, hubo casos extraordinarios que llegaron en tiempos récord. El más emblemático es el VIS.Nq.BPO-2801(h) de Vista Energy, que superó el millón de barriles en menos de 12 meses, un logro inédito en el shale argentino.
Los polos de mayor acumulación se concentran en áreas ya consolidadas, como Bandurria Sur, Bajada del Palo Este y Oeste, La Amarga Chica y Loma Campana. Allí, la estrategia de extender cada vez más las ramas horizontales permitió incrementar el contacto con el reservorio, mejorar la eficiencia del drenaje y acortar los tiempos de recuperación de la inversión.
La mayoría de los pozos que alcanzaron la marca lo hicieron tras más de tres años en producción. Fuente: (X)
El impacto financiero es clave, ya que si antes el millón de barriles era visto como un techo, hoy se transformó en un piso de productividad. Esto significa períodos de repago más cortos, márgenes de rentabilidad más altos y una consolidación de Vaca Muerta como una de las cuencas de shale más competitivas a nivel internacional.

Los polos de mayor acumulación se concentran en áreas ya consolidadas. Fuente: (X)
De esta manera, a medida que Vaca Muerta demuestra que puede competir en productividad con cuencas líderes de Estados Unidos, como Permian o Eagle Ford, se abre la puerta a nuevos flujos de capital y a proyectos de infraestructura asociados, desde oleoductos hasta plantas de procesamiento, que resultan fundamentales para sostener el crecimiento a largo plazo.