La actividad en Vaca Muerta sumó un nuevo logro. San Antonio Internacional consiguió un récord en la construcción de un pozo no convencional en el área La Calera, trabajando junto a Pluspetrol y utilizando el equipo Plus 003. El pozo superó los 5.900 metros de profundidad y se completó en un tiempo menor al promedio histórico de la zona.
Este resultado, que se da en pleno crecimiento de Vaca Muerta, marca un avance relevante en materia operativa. La clave estuvo en la optimización de procesos y en una logística afinada, acompañada por la ejecución precisa de cada etapa bajo estándares de seguridad y calidad. La experiencia demuestra que reducir los tiempos de perforación no solo genera ahorros, sino que también incrementa la competitividad y la rentabilidad de los proyectos en la cuenca neuquina.

San Antonio Internacional consiguió un récord. Fuente: (X)
La empresa de servicios destacó que este récord es fruto de un esfuerzo colectivo en el que intervinieron áreas técnicas, logísticas y operativas con una coordinación precisa. La incorporación de nuevas tecnologías, como sistemas de monitoreo en tiempo real y herramientas de análisis de datos, también jugó un papel clave para anticipar situaciones y agilizar la toma de decisiones durante la perforación.
Otro de los pilares fue la capacitación constante del personal. La combinación entre innovación tecnológica y preparación de los equipos humanos permitió alcanzar el hito sin comprometer la seguridad ni la calidad.

Otro de los pilares fue la capacitación constante del personal. Fuente: (X)
El logro de La Calera se suma a otros hitos que San Antonio Internacional ya alcanzó en la cuenca neuquina, consolidando su posición como uno de los actores principales en perforación. Desde la compañía subrayan que su modelo de gestión se basa en la mejora continua, la disciplina y la previsibilidad.

El logro de La Calera se suma a otros hitos que San Antonio Internacional ya alcanzó en la cuenca neuquina. Fuente: (X)
De esta manera, Vaca Muerta se consolida como la apuesta central de YPF y del país en materia energética. La formación neuquina ya aporta más de la mitad de la producción de petróleo y gas de Argentina, y su desarrollo a gran escala se presenta como la oportunidad para transformar al sector en uno de los motores más dinámicos de la economía nacional.