El etano empieza a ganar protagonismo en el escenario energético global y Argentina busca aprovechar la oportunidad a partir del desarrollo de Vaca Muerta, que podría posicionar al país como uno de los principales proveedores de este recurso a nivel mundial. El insumo, clave para la industria petroquímica, hoy tiene a Estados Unidos como su único gran exportador.
Durante la 45ª Reunión Anual de la Asociación Petroquímica de Latinoamérica (APLA), realizada en México, se destacó que la producción regional de etano cayó 33 % en la última década, sobre todo por la declinación de México y Venezuela. En ese contexto, Argentina y Brasil aparecen como los nuevos polos de expansión, impulsados por los recursos gasíferos y el desarrollo de Vaca Muerta, que ya concentra más del 60 % de la producción nacional de gas.

Argentina y Brasil aparecen como los nuevos polos de expansión, impulsados por los recursos gasíferos y el desarrollo de Vaca Muerta. Fuente: (X)
El etano, que se obtiene durante el procesamiento del gas natural, es la base para la elaboración de etileno, un componente esencial en la fabricación de plásticos, resinas y caucho sintético. Como la demanda de productos derivados del etileno no deja de crecer, su aprovechamiento se convirtió en un factor clave de competitividad para las economías que logren desarrollar su cadena de valor.
Mientras América Latina retrocede en este segmento, la producción mundial de etano aumentó más del 140 % desde 2015, impulsada por el auge del shale en Estados Unidos. Por su parte, China emerge como el gran comprador, aunque enfrenta limitaciones logísticas y tensiones comerciales que abren nuevas oportunidades para exportadores emergentes.

La producción mundial de etano aumentó más del 140 % desde 2015, impulsada por el auge del shale en Estados Unidos. Fuente: (X)
Para Argentina, el desafío está en transformar sus recursos en valor agregado. Las proyecciones indican que el aprovechamiento pleno de los líquidos del gas natural provenientes de Vaca Muerta podría generar exportaciones por hasta 2.500 millones de dólares anuales, además de sustituir importaciones y fortalecer la industria local.
Para Argentina, el desafío está en transformar sus recursos en valor agregado. Fuente: (X)
Hoy existen varios proyectos en marcha para procesar el gas shale y recuperar sus líquidos antes de que se inyecten en la red. TGS, YPF, Pluspetrol y Mega encabezan las iniciativas, aunque se prevé la participación de más compañías en un esquema de colaboración. Este desarrollo es fundamental para evitar cuellos de botella y abrir la puerta a una nueva plataforma petroquímica que también incluya productos como propano, butano y gasolina natural.