Argentina cerró octubre con un doble logro que marca el pulso del sector energético, poniendo a Vaca Muerta en el centro de la escena. Por un lado, el país alcanzó el mayor superávit comercial energético de su historia. Por otro, logró el nivel más alto de producción mensual de petróleo desde que existen registros oficiales. Son datos que, según los reportes de la Secretaría de Energía, muestran cómo el desarrollo del no convencional se convirtió en uno de los motores más fuertes de la economía.
El crecimiento se explica, en buena parte, por el aporte de Vaca Muerta, que volvió a mostrar un ritmo de producción sin precedentes y consolidó su rol como principal fuente de divisas energéticas. Entre enero y octubre, el saldo comercial energético llegó a U$S 6.068 millones, superando todo lo acumulado en 2024. La combinación de más exportaciones, mejores precios relativos y una producción son la clave del avance.
Argentina cerró octubre con un doble logro que marca el pulso del sector energético. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Además, en octubre, la producción de petróleo promedió 859.500 barriles diarios, el nivel más alto registrado hasta ahora. Dos de cada tres barriles provinieron de la formación neuquina, que aportó 567.500 barriles por día. Este empuje permitió compensar el declino del petróleo convencional y llevó al país a una marca histórica en más de un siglo de actividad.
Argentina alcanzó el mayor superávit comercial energético de su historia. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Neuquén, que concentra el grueso del desarrollo no convencional, también quedó en lo más alto. Con 587.190 barriles diarios, la provincia alcanzó su propio récord y ratificó su perfil petrolero. El crecimiento de la producción vino acompañado además por una mayor participación del sector privado.
En octubre, la producción de petróleo promedió 859.500 barriles diarios. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
El salto energético también se refleja en la balanza comercial. El sector pasó de arrastrar déficits durante más de una década a convertirse en uno de los principales generadores de divisas. En este nuevo escenario, el avance de la producción neuquina y el aporte constante de Vaca Muerta consolidan una matriz exportadora sostenida por inversiones, infraestructura y un nivel de actividad que ya posiciona a Argentina con mayor peso en el mapa energético regional.