El gas argentino vuelve a ganar protagonismo con el avance del proyecto de GNL que nace en Vaca Muerta, liderado por YPF y la italiana ENI. Ahora, se suma la petrolera de Abu Dabi (ADNOC), lo que le da más fuerza a un plan que busca cambiar la producción energética del país y abrir nuevas oportunidades de exportación.
El proyecto integrado de GNL, basado en los recursos de Vaca Muerta, apunta a posicionar a la Argentina como un jugador relevante en el comercio global del gas, además de convertirse en una de las apuestas más fuertes para estabilizar la macroeconomía a través del ingreso sostenido de divisas.

El gas argentino vuelve a ganar protagonismo con el avance del proyecto de GNL. Fuente: (X)
YPF y ENI cerraron una decisión técnica que habilita la tercera fase del desarrollo, con una capacidad inicial de 12 millones de toneladas anuales, ampliables a 18 millones si prosperan las negociaciones con Shell. Durante la feria energética ADIPEC, ADNOC decidió sumarse mediante un acuerdo preliminar que abre la puerta a una participación igualitaria entre los tres socios.
La presencia de ENI y ADNOC no solo brinda inversión y tecnología, sino también la posibilidad de tener compradores a largo plazo. Con ese respaldo, el consorcio avanza hacia la definición de un esquema que ya es considerado el desarrollo de infraestructura energética más ambicioso de la historia argentina.

YPF y ENI cerraron una decisión técnica que habilita la tercera fase del desarrollo. Fuente: (X)
El proyecto abarca toda la cadena del gas, desde la producción en áreas de gas húmedo de la Cuenca Neuquina hasta la licuefacción y el embarque desde la costa de Río Negro. Para ello, se construirá un gasoducto dedicado de 500 kilómetros y un complejo portuario con plantas de separación, fraccionamiento y almacenamiento. La operación se complementará con buques flotantes de licuefacción, que permitirán alcanzar una capacidad de entre 12 y 18 millones de toneladas anuales.

La operación se complementará con buques flotantes de licuefacción. Fuente: (X)
La relevancia de Vaca Muerta vuelve a aparecer en esta etapa, ya que la producción de gas rico en líquidos, fundamental para el equilibrio económico del proyecto, requiere un desarrollo acelerado de pozos y obras complementarias. El régimen de incentivos para grandes inversiones (RIGI) aparece como pieza central, ya que la industria reclama que incluya explícitamente las áreas de gas húmedo para garantizar condiciones de estabilidad a largo plazo.