Vaca Muerta fue la clave para que la industria del Oil & Gas argentino cerrara 2025 con números positivos. Mientras la mayoría de las cuencas tradicionales del país siguieron perdiendo producción, el desarrollo del shale en Neuquén mostró un crecimiento sostenido. Esa diferencia dejó en evidencia un contraste cada vez más marcado entre el avance del no convencional y el retroceso de los yacimientos históricos.
El desempeño de Vaca Muerta no solo compensó la caída del resto del sistema, sino que empujó a la producción total del país a niveles inéditos. En noviembre, la formación alcanzó los 575,5 mil barriles diarios de petróleo, lo que implicó un salto del 31,6% respecto del mismo mes de 2024 y un crecimiento aún más llamativo frente a 2023, con una suba cercana al 70%.
Vaca Muerta fue la clave para que la industria del Oil & Gas argentino cerrara 2025 con números positivos. Fuente: (X)
El contraste se vuelve evidente al observar la evolución del resto de las cuencas. La del Golfo San Jorge, segunda en importancia por volumen y exportaciones, cerró noviembre con una caída interanual del 13,6% y una baja superior al 16% frente a dos años atrás. En la provincia de Neuquén, los yacimientos convencionales siguieron en retroceso, con una disminución del 13,2% en relación con 2024 y del 17,7% en comparación con 2023.
La tendencia negativa también se replicó en otras resgiones hitóricas. La cuenca Cuyana mostró una baja cercana al 10%, la Austral retrocedió alrededor del 7% y el Noroeste Argentino profundizó su crisis con una contracción interanual del 24,5%, acumulando una pérdida superior al 40% en apenas dos años. En este contexto, el crecimiento del shale fue el único factor que evitó una caída generalizada de la producción nacional.
El crecimiento del shale fue el único factor que evitó una caída generalizada de la producción nacional. Fuente: (X)
En el segmento del gas natural, el no convencional neuquino volvió a marcar el pulso del sector, con una producción de 63,9 millones de metros cúbicos diarios, creciendo más de un 3% interanual y casi un 9% frente a 2023. La dinámica de Vaca Muerta permitió compensar el declive de los desarrollos convencionales, que registraron fuertes retrocesos tanto en Neuquén como en San Jorge, Cuyana y el NOA.
La única excepción fuera del shale fue la Cuenca Austral que logró mantenerse en terreno positivo gracias a la puesta en marcha del proyecto offshore Fénix. Este desarrollo, operado por Total Austral con una inversión cercana a los 700 millones de dólares, permitió que la producción de gas de la región creciera levemente y amortiguara la caída general.
En noviembre, Vaca Muerta alcanzó los 575,5 mil barriles diarios de petróleo. Fuente: (X)
De esta manera, Vaca Muerta no solo sostiene el abastecimiento interno, sino que también aparece como la principal plataforma para la generación de exportaciones y divisas. En paralelo, el retroceso de los yacimientos maduros plantea un desafío de largo plazo para las operadoras y las provincias productoras.