Vaca Muerta aparece nuevamente como uno de los principales ejes del debate económico y productivo de la Argentina. Para las empresas que giran en torno al desarrollo energético, este nuevo marco abre expectativas más claras de planificación, inversión y crecimiento, especialmente de cara a 2026.
Vaca Muerta no solo marca el ritmo de las grandes petroleras, sino que también condiciona el futuro de cientos de pymes que forman parte de su cadena de valor. En ese entramado, el fundador y CEO de Aex Group, Christian Garibaldi, analizó cómo la estabilidad política, la baja del riesgo país y un horizonte inflacionario más controlado pueden convertirse en factores clave para mejorar la competitividad de las firmas regionales.
Vaca Muerta aparece nuevamente como uno de los principales ejes del debate económico y productivo. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Desde su mirada, el nuevo ecosistema económico genera mejores condiciones para el acceso al financiamiento, una herramienta central para que las pequeñas y medianas empresas puedan encarar proyectos de expansión, renovar equipamiento o mejorar procesos. En un contexto de mayor orden macroeconómico, la disponibilidad de crédito aparece como una de las principales palancas para acompañar el crecimiento sostenido que muestran las grandes operadoras del sector energético.
Sin embargo, el escenario también plantea nuevos desafíos. Con una inflación más baja, la eficiencia se vuelve determinante y los márgenes se ajustan. En ese marco, la gestión de costos, la logística y el uso inteligente de los recursos pasan a ocupar un lugar central en la estrategia de las pymes que buscan sostener su rentabilidad dentro del entramado productivo de Vaca Muerta.
Vaca Muerta condiciona el futuro de cientos de pymes. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Otro punto que gana peso es el cambio en la dinámica competitiva. La apertura comercial y la posibilidad de importar insumos obliga a las empresas locales a medir sus precios y estructuras de costos frente a jugadores internacionales. La competencia deja de ser solo regional y pasa a tener una dimensión global.
En ese proceso, la tecnología cumple un rol cada vez más importante. La incorporación de herramientas digitales, automatización y soluciones basadas en inteligencia artificial aparece como una vía para optimizar procesos, mejorar la eficiencia financiera y explorar nuevas alternativas de financiamiento. También se amplía el horizonte hacia mercados externos, con oportunidades que comienzan a surgir en países vecinos como Uruguay.
La posibilidad de importar insumos obliga a las empresas locales a medir sus precios. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
En paralelo, avanzan proyectos innovadores vinculados a la industria energética. Entre ellos se destacan iniciativas orientadas al reaprovechamiento del gas de venteo, que apuntan a reducir desperdicios y generar valor a partir de recursos hoy subutilizados.
A esto se suman desarrollos asociados a la minería de criptomonedas y a servicios complementarios, que si bien aún crecen a un ritmo más moderado, muestran potencial de expansión. “Esperemos tener un 2026 muy bueno, que sea de despegue para todos, aunque sea con tasas menores al 30%”, dijo Garibaldi.