Una actualización clave en equipos de perforación ya está operando en la formación Vaca Muerta. La incorporación de sistemas integrados apunta a mejorar la eficiencia, reducir tiempos muertos y dar un salto en automatización en los pozos no convencionales.
El movimiento se da en áreas estratégicas de Vaca Muerta. La empresa Phoenix, con actividad en Mata Mora (Neuquén) y en Confluencia Norte y Confluencia Sur (Río Negro), trabaja junto a Helmerich & Payne (H&P) en la modernización de sus rigs. El objetivo es acompañar el crecimiento productivo con tecnología de última generación.

Una actualización clave en equipos de perforación ya está operando en la formación Vaca Muerta. Fuente: (X)
El sistema Omron permite integrar en una sola plataforma los principales componentes del equipo de perforación, como el top drive, el drawworks, las bombas de lodo, sensores y alarmas. Esta unificación mejora la estabilidad operativa y habilita funciones avanzadas que permiten una mayor precisión en cada etapa del proceso.
La apuesta tecnológica está directamente vinculada a los planes de expansión de Phoenix. La compañía proyecta inaugurar una nueva planta de tratamiento de crudo con capacidad para 40.000 barriles diarios, lo que permitirá duplicar su capacidad actual. La meta es pasar de unos 22.000 barriles diarios a un rango de entre 50.000 y 60.000.

La apuesta tecnológica está directamente vinculada a los planes de expansión de Phoenix. Fuente: (X)
En paralelo, H&P realizó en Argentina, por primera vez fuera de Tulsa, Oklahoma, su programa de capacitación Driller Performance Academy. La formación estuvo destinada a los equipos que operan los rigs modernizados, reforzando la profesionalización del capital humano que trabaja en Vaca Muerta.

El sistema Omron permite integrar en una sola plataforma los principales componentes del equipo de perforación. Fuente: (X)
La alianza entre H&P y Phoenix, vigente desde 2021, refleja cómo Vaca Muerta no solo crece en volumen, sino también en sofisticación tecnológica. En un escenario donde la competitividad depende cada vez más de la eficiencia, la innovación empieza a jugar un papel tan relevante como la geología.