La empresa Transportadora de Gas del Sur (TGS) anunció una inversión cercana a los 2.900 millones de dólares para ampliar su infraestructura y potenciar el procesamiento de hidrocarburos provenientes del principal yacimiento no convencional del país. La iniciativa apunta a mejorar la capacidad industrial para aprovechar el gas de Vaca Muerta y convertirlo en productos con mayor valor agregado.
El plan contempla una serie de obras estratégicas que permitirán resolver uno de los principales desafíos que enfrenta hoy la producción de Vaca Muerta: la necesidad de ampliar la infraestructura para procesar los gases asociados al petróleo y al gas natural. El proyecto incluye nuevas instalaciones de procesamiento en la planta de Tratayén, en la provincia de Neuquén, la construcción de un poliducto que conectará esa zona con la ciudad de Bahía Blanca y la instalación de nuevas plantas industriales para fraccionamiento y almacenamiento.

TGS anunció una inversión cercana a los 2.900 millones de dólares. Fuente: (X)
El anuncio fue presentado en el marco de la Argentina Week que se desarrolla en Nueva York. Allí, el empresario Marcelo Mindlin, presidente y CEO de Pampa Energía, compañía que posee la participación mayoritaria en TGS, confirmó que se trata de la mayor inversión en la historia del tratamiento de líquidos del gas en el país.
La iniciativa tendrá como objetivo industrializar los hidrocarburos derivados del gas natural, como el etano, el butano y el propano. Estos productos surgen del procesamiento del gas extraído de Vaca Muerta y pueden destinarse tanto al consumo interno como a la exportación, generando nuevas oportunidades de negocios para el sector energético argentino.

La iniciativa tendrá como objetivo industrializar los hidrocarburos derivados del gas natural. Fuente: (X)
Además del impacto productivo, el proyecto promete un fuerte efecto sobre el empleo. Desde el sindicato STIGAS destacaron el potencial de la inversión para generar trabajo en distintas etapas de la obra. El secretario general del gremio, Pablo Van Den Heuvel, valoró el anuncio al considerar que se trata de una iniciativa largamente esperada por el sector industrial y por la ciudad de Bahía Blanca.
Durante la fase de construcción, se estima que el proyecto demandará alrededor de 4.000 empleos directos y unos 15.000 puestos indirectos vinculados a proveedores, contratistas y servicios asociados. El desarrollo completo de las obras podría extenderse durante aproximadamente 45 meses.

Durante la fase de construcción, se estima que el proyecto demandará alrededor de 4.000 empleos directos. Fuente: (X)
Una vez finalizada la construcción y con las plantas en funcionamiento, el complejo industrial requerirá personal permanente para operar las instalaciones. Las estimaciones del sector señalan que la planta podría emplear de forma directa a unos 150 trabajadores, además de generar cientos de puestos indirectos relacionados con mantenimiento, logística y servicios técnicos especializados.