Argentina se prepara para un salto fuerte en la producción de hidrocarburos y Vaca Muerta aparece en el centro de esa transformación. Proyectos como el oleoducto Vaca Muerta Sur y el plan Argentina LNG apuntan a llevar las exportaciones de petróleo y gas a un nivel inédito, pero ese crecimiento trae un desafío técnico que el sector debe resolver.
Vaca Muerta produce un gas rico, que además del metano contiene otros componentes como etano, propano, butano y gasolina natural, conocidos como NGLs. Estos líquidos del gas natural tienen valor propio en el mercado y pueden generar ingresos adicionales si se los separa correctamente.
Vaca Muerta produce un gas rico, que además del metano contiene otros componentes. Fuente: (X)
Lejos de ser un problema, estos componentes son clave para el negocio energético. Por ejemplo, el etano se utiliza como materia prima en la industria petroquímica, mientras que el propano y el butano se destinan tanto al consumo doméstico como a la exportación. Mientras que la gasolina natural tiene aplicaciones industriales y también se vende al exterior.
El cambio en la composición del gas marca una diferencia importante respecto a lo que ocurría décadas atrás. A diferencia del gas convencional de yacimientos históricos como Loma La Lata, el desarrollo no convencional de Vaca Muerta genera un recurso con mayor proporción de líquidos. Esos productos pueden valer varias veces más que el gas en sí en los mercados internacionales.

El cambio en la composición del gas marca una diferencia importante. Fuente: (X)
Para aprovechar ese potencial, se vuelve indispensable contar con infraestructura adecuada. El procesamiento del gas rico requiere plantas de separación, poliductos y sistemas de fraccionamiento que permitan aislar cada componente. Sin estas instalaciones, gran parte del valor se pierde porque los líquidos terminan mezclados con el gas que se consume localmente.
En este punto aparecen como protagonistas empresas como Mega y Transportadora de Gas del Sur (TGS), que avanzan con proyectos para ampliar la capacidad de procesamiento. Estas inversiones buscan acompañar el crecimiento de la producción y, al mismo tiempo, abastecer mercados externos que demandan estos productos.

Mega y TGS avanzan con proyectos para ampliar la capacidad de procesamiento. Fuente: (X)
El proceso técnico para separar los NGLs consiste en enfriar el gas para que cada componente se licúe según su punto de ebullición. Luego, en plantas específicas, se realiza la separación final mediante distintas etapas. El metano vuelve a los gasoductos, mientras que el resto se transporta para su comercialización.