El gas de Vaca Muerta volvió a exportarse a Brasil en una prueba que marca un paso importante para el sector energético. La operación fue llevada adelante por TotalEnergies junto a Ámbar Energía y consistió en enviar gas natural hacia una central eléctrica en Uruguaiana a través del Gasoducto del Mercosur, que no se utilizaba desde 2021.
El ensayo con gas de Vaca Muerta permitió poner a prueba todo el sistema de transporte entre Argentina y Brasil. El recorrido parte desde Aldea Brasileña, en Entre Ríos, y se extiende hasta el estado de Río Grande do Sul. La experiencia dejó en evidencia la necesidad de ajustes técnicos en distintos puntos del ducto.
El gas de Vaca Muerta volvió a exportarse a Brasil. Fuente: (X)
Esta fase de validación técnica buscó verificar el estado general de la infraestructura. Durante el proceso se analizaron válvulas, estaciones de compresión y la integridad de la tubería. El objetivo es garantizar que el sistema esté en condiciones de sostener contratos firmes de exportación en el corto plazo.
Las tareas de revisión están a cargo de Petrobras y Ámbar Energía, mientras que la operación del ducto corresponde a Transportadora Gas del Mercosur. Del lado argentino participan compañías como Total Gas, Tecpetrol, Central Puerto y CGC, mientras que en Brasil interviene Transportadora Sulbrasileira de Gás, con presencia de Petrobras, Total Gas, Repsol e Ipiranga.

El ensayo con gas de Vaca Muerta permitió poner a prueba todo el sistema de transporte entre Argentina y Brasil. Fuente: (X)
Hace un año, TotalEnergies había concretado exportaciones hacia Brasil a través de Bolivia, en coordinación con YPFB. Aquella experiencia incluyó tanto aspectos técnicos como regulatorios para viabilizar el transporte del shale gas.

Esta fase de validación técnica buscó verificar el estado general de la infraestructura. Fuente: (X)
Con esta prueba se analiza la posibilidad de consolidar una conexión directa entre Argentina y Brasil sin intermediarios, lo que permitiría ampliar el alcance del gas de Vaca Muerta hacia polos industriales clave como Porto Alegre y San Pablo. Para eso, sería necesaria una ampliación de más de 500 kilómetros en territorio brasileño.