El potencial de Vaca Muerta volvió a ubicarse en el centro del debate energético regional, en un contexto marcado por la volatilidad de los precios internacionales y la necesidad de garantizar suministro a largo plazo. La integración entre Argentina y Brasil aparece como una oportunidad concreta, con el gas de la formación neuquina como eje para abastecer al sur industrial brasileño y proyectarse hacia mercados globales.
El rol estratégico de Vaca Muerta fue uno de los puntos centrales durante un encuentro que reunió a empresarios, especialistas y funcionarios en la sede del estudio O’Farrell, en la Ciudad de Buenos Aires. La actividad funcionó como antesala del evento organizado por la Cámara de Comercio Argentino-Brasileña, donde se analizan las claves del vínculo energético bilateral.
El potencial de Vaca Muerta volvió a ubicarse en el centro del debate energético regional. Fuente: (X)
Entre los protagonistas se destacó Analía Canale, quien puso el foco en la oportunidad que representa la demanda creciente de gas por parte de Brasil y la capacidad Argentina de responder con producción no convencional. En ese sentido, se remarcó la importancia de avanzar en infraestructura y en acuerdos sólidos que permitan sostener el comercio energético en el tiempo.
Desde la Embajada de Brasil, Igor Goulart analizó la relación bilateral como un esquema complementario. Brasil cuenta con producción propia a través del presal, pero mantiene una demanda creciente de gas, mientras que Argentina dispone de recursos abundantes. En ese equilibrio aparece también Bolivia, que aporta infraestructura clave para el transporte del fluido hacia territorio brasileño.

La integración entre Argentina y Brasil aparece como una oportunidad concreta. Fuente: (X)
Sin embargo, entre los principales puntos a resolver figuran las diferencias regulatorias entre ambos países, la necesidad de establecer precios competitivos y la ampliación de la infraestructura de transporte. En este último aspecto, se vuelve clave avanzar con obras como la expansión del Gasoducto Perito Moreno.
Fernando Montera, gerente de Regulaciones de Distribución y Transporte del Instituto de Petróleo de Brasil (IPB), planteó la necesidad de flexibilizar marcos regulatorios para facilitar el intercambio energético. A esto se suma el desafío de garantizar que el gas llegue a Brasil en condiciones competitivas frente a otras fuentes de abastecimiento.

El rol estratégico de Vaca Muerta fue uno de los puntos centrales durante un encuentro. Fuente: (X)
"Brasil ya tiene la infraestructura para importar desde Bolivia, pero hay que mejorar el sistema desde Argentina. Son tres países diferentes que se necesitan organizar y garantizar la importación, frente al crecimiento de la demanda brasileña", sostuvo a través de una videollamada.
Por su parte, Agustín Siboldi subrayó la importancia de reconstruir la confianza en el mercado energético argentino, tras antecedentes que generaron incertidumbre en exportaciones. También se destacó el rol que puede tener el sector privado en este proceso, especialmente en un contexto donde el Estado busca reducir su participación directa.
Entre los principales puntos a resolver figuran las diferencias regulatorias entre ambos países. Fuente: (X)
La integración energética no se limita al gas. Marisa Basualdo, bussines legal & compliance manager de TotalEnergies, remarcó la necesidad de coordinar aspectos operativos, regulatorios y fiscales para escalar las exportaciones, mientras que Rodrigo Senne, presidente de Âmbar Energía, puso el foco en la creciente demanda brasileña y en el rol del gas como respaldo frente a una matriz dominada por energías renovables.
En este escenario, Vaca Muerta se posiciona como una pieza clave para abastecer esa demanda en expansión. La posibilidad de cerrar contratos de largo plazo y asegurar volúmenes sostenidos abre una ventana de oportunidad para el país. "La integración energética regional tiene un papel cada vez más fundamental, tenemos por delante un futuro interesante", concluyó Senne.