El desarrollo de Vaca Muerta ocupó un lugar central en el debate económico durante una conferencia internacional realizada en Buenos Aires. La formación no convencional fue presentada como uno de los principales motores de la economía argentina en los próximos años.
Con Vaca Muerta como eje, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, expuso sobre el impacto que ya genera la actividad hidrocarburífera y los desafíos que implica sostener ese crecimiento en el tiempo. El mandatario participó del encuentro “Argentina’s Turning Point: Accelerating Economic Takeoff”, donde coincidieron referentes del sector energético y financiero.

El desarrollo de Vaca Muerta ocupó un lugar central en el debate económico. Fuente: (X)
Durante la jornada también formaron parte del panel Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, y Brian Falik, presidente de Mercuria Americas, quienes aportaron su mirada sobre el escenario actual y las oportunidades que ofrece la industria energética en el país. La coincidencia general giró en torno al potencial de expansión y al rol estratégico del shale en la matriz productiva.
El crecimiento asociado a Vaca Muerta posiciona a Neuquén como un punto clave dentro del mapa económico nacional. Sin embargo, ese avance también plantea exigencias concretas en materia de infraestructura, planificación y servicios. El aumento de la actividad genera una mayor demanda en áreas como transporte, energía, vivienda y desarrollo urbano, lo que obliga a pensar en políticas de largo plazo.

Figueroa expuso sobre el impacto que ya genera la actividad hidrocarburífera. Fuente: (X)
Uno de los fenómenos más visibles es el incremento del flujo migratorio hacia la provincia. La llegada de trabajadores y empresas vinculadas al sector energético impacta directamente en la dinámica social y económica local. Este proceso, si bien impulsa el crecimiento, también pone presión sobre los servicios básicos y la capacidad de respuesta del Estado.
En este contexto, la necesidad de acompañar el desarrollo productivo con un enfoque social aparece como un eje central. La expansión de Vaca Muerta no solo transforma la economía, sino que también redefine el entramado social, lo que requiere inversiones sostenidas para garantizar calidad de vida.

El crecimiento asociado a Vaca Muerta posiciona a Neuquén como un punto clave. Fuente: (X)
A su vez, la diversificación productiva surge como una estrategia clave, con impulso a sectores como el turismo, la economía del conocimiento y la formación de capital humano. La industrialización del gas y la generación de valor agregado local también aparecen como objetivos prioritarios.
La articulación entre el sector público y privado se perfila como un factor determinante para consolidar el crecimiento. En esa línea, el desarrollo de Vaca Muerta se vincula cada vez más con la proyección exportadora del país y con la necesidad de fortalecer la infraestructura logística, especialmente en coordinación con provincias como Río Negro.