La inteligencia artificial dejó de ser una proyección futurista para convertirse en una herramienta concreta dentro del ecosistema empresarial de Neuquén. Impulsada por el crecimiento de Vaca Muerta y el desarrollo de la industria hidrocarburífera, la región comienza a incorporar tecnologías basadas en IA para optimizar procesos, mejorar la productividad y responder a demandas cada vez más complejas.
Aunque la implementación todavía se encuentra en una etapa inicial, especialistas advierten que el avance será progresivo y acumulativo. En ese sentido, el presidente de la Sociedad Argentina de Inteligencia Artificial (SAIA), Alexander Ditzend, explicó que el desarrollo de esta tecnología atravesará distintas fases que modificarán profundamente la estructura de las empresas.
“Es posible proyectar tres etapas de implementación real y plena de esta tecnología. Lo lógico es el desarrollo de un curso en el que la IA adquirirá nuevas tareas de manera gradual, al tiempo que las empresas modificarán sus estructuras para adaptarse al cambio”, señaló el especialista.

Ditzend, además, es uno de los impulsores de la IA Week Neuquén, el evento dedicado a inteligencia artificial que se realizará entre el 14 y el 16 de mayo en el Polo Científico Tecnológico de Neuquén.
La primera etapa de incorporación de IA ya puede observarse en distintas organizaciones de la región. Se trata de la automatización de tareas digitales y repetitivas mediante agentes inteligentes capaces de realizar procesos como recopilación de datos, verificación documental o administración de información.
Según datos mencionados por los organizadores, cerca del 63 % de las tareas administrativas dentro de las empresas pueden considerarse repetitivas y, por lo tanto, susceptibles de automatización.
La segunda fase apunta a un salto más sofisticado: sistemas capaces de interactuar con distintas áreas de las compañías y asumir funciones de asistencia en sectores como marketing, ventas y atención al cliente. En este punto, el foco ya no estará únicamente en la tecnología, sino también en la capacidad de adaptación de las organizaciones.
“Más del 75 % de las empresas que ya invirtieron en IA reportaron mejoras en eficiencia operativa, productividad y satisfacción del cliente. El verdadero desafío no radica en la sofisticación de los modelos, sino en la disposición interna de las empresas para integrarlos”, sostuvo Ditzend.
Sin embargo, el cambio más disruptivo podría llegar en una tercera etapa, cuando la inteligencia artificial se integre al mundo físico a través de robots asistentes. Estas unidades, actualmente en desarrollo, comenzarían a desempeñar tareas industriales pesadas, repetitivas o riesgosas, colaborando directamente con operarios humanos.

El impacto de esta transformación sería especialmente fuerte en sectores industriales vinculados a la energía y la producción, donde ya existen plantas que incorporan robótica avanzada para optimizar procesos y reducir riesgos laborales.
Este escenario, marcado tanto por oportunidades como por desafíos, será uno de los ejes centrales de la IA Week Neuquén. El encuentro es organizado por el Polo Científico Tecnológico y la Sociedad Argentina de Inteligencia Artificial (SAIA), junto a ENE Polo Tecnológico Neuquén e IFES.
Al respecto, Marcos Galian, encargado de la producción y comercialización del evento, destacó el creciente interés regional por estas herramientas. “Muchísimos sectores quieren incorporar la IA a sus espacios laborales. El evento generó repercusiones en todo el Alto Valle de Neuquén y Río Negro. Será una gran oportunidad para conocer casos de éxito, capacitarse y conectar con especialistas”, expresó.
La propuesta buscará acercar las tendencias globales de inteligencia artificial a la realidad concreta de los negocios y la industria regional, en un contexto donde la tecnología comienza a redefinir la manera de producir, gestionar y trabajar en la cuenca neuquina.